El Gobierno mexicano no logró cumplir ninguna de las metas macroeconómicas que se propuso para 2002 y ya admite que los objetivos para este año estarán perturbados por los efectos del conflicto en Irak. El Producto Interior Bruto (PIB) de México creció un 0.9 % durante 2002, 0.8 puntos porcentuales menos que la meta oficial del 1.7 %, informó la Secretaría de Hacienda. El año pasado, la inflación mexicana fue del 5.7 %, frente al 4.5 que esperaban las autoridades, y el déficit fiscal se situó en el 1.2 % del PIB, casi el doble de la meta oficial del 0.65 %.
El ministro de Hacienda, Francisco Gil, advirtió que el objetivo de crecimiento económico para 2003 podría verse afectado si los precios del petróleo se mantienen altos durante mucho tiempo o si se prolonga más de lo previsto un eventual conflicto bélico en Irak. Fox asumió el poder en diciembre de 2000 con la promesa de lograr un crecimiento anual del 7%, pero al concluir 2001 la economía se había contraído un 0.3%.
El Gobierno ha fijado una meta de crecimiento del PIB del 3 % para este año que para los analistas es un objetivo sensato y viable, aunque ligado a la evolución de la economía de EU. Analistas consultados por el Banco de México prevén que el déficit público para 2003 se sitúe en el 0.56 % del PIB, mientras que para el próximo año podría quedar en el 0.52 %.
Entre los factores que podrían obstaculizar el ritmo de la actividad económica de México los expertos señalaron en primer lugar la debilidad de los mercados externos y la economía mundial, así como la inestabilidad financiera internacional. Además, destacaron la incertidumbre política y económica del país y la debilidad del mercado interno.
El gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz, declaró hace diez días que la economía mexicana está sólida, aunque como un "barco en aguas turbulentas, que no se hunde, pero tampoco avanza, y requiere de un impulso". El responsable del banco emisor mexicano señaló que "no basta con tener una buena política monetaria para hacer crecer la economía", sino que se requiere de una estrategia de desarrollo que impulse la productividad.
Insistió en que México ha perdido competitividad debido a que "no hizo su tarea en cuestión de reformas estructurales", y a que se retrasó en materia tecnológica. Precisó que la competitividad del país cayó desde el lugar 35 al 45 en una lista de 80 países entre 1999 y 2002.
Gobierno de Fox no logró metas
El mandatario asumió el poder con la promesa de lograr un crecimiento anual del 7 %, pero al concluir 2001 la economía se contrajo un 0.3% .