El Gobierno está a la espera de que la empresa alemana Anton Düerbeck (GMGH), presente la propuesta económica de producción bananera que hizo a los miembros de la cooperativa de Servicios Múltiples del Barú (COOSEMUPAR) a fin de conocer cual son las alternativas que se han estado negociando entre ambos.
Jaime Moreno, ministro de Trabajo y Desarrollo Laboral, indicó que hasta el momento a pesar de que se anuncio que en los próximos días directivos de ese consorcio estarían presentando al gobierno sus aspiraciones para el desarrollo de la producción bananera hasta el momento no se ha hecho efectivo.
Subrayó que el gobierno no puede iniciar un proceso de retiro de una empresa que no ha dicho aún si se va a ir, por lo tanto el contrato que mantiene la nación con Chiquita esta vigente por consiguiente estos son los únicos que tienen derecho de explotar las tierras. En cuanto al uso de las fincas que han sido abandonadas las cuales fueron solicitadas por el Sindicato de Trabajadores de la Chiriquí Land Company, (SITRACHILCO), para iniciar otra producción Moreno advirtió que el traspaso es un proceso muy delicado que no puede darse de manera rápida.
Apuntó que todavía ellos desconocen cuales son los planteamientos que esa empresa ha hecho a los obreros inicialmente pues aseguró que no la ha visto ni la ha analizado de forma objetiva.
Ante la posible entrada de otra compañía para dar continuidad a la producción en esa región, Moreno dijo estar de acuerdo con la apertura de mercados pues aclaró que Panamá no se debe quedar atrás.
Pese a ello, dijo que la relación obrero patronal con Chiquita Brands es estable, pues la convención colectiva se está cumpliendo, no hay solicitud de despidos por parte de la empresa, no hay pliegos de peticiones por parte de los obreros, lo que indica entonces que el desarrollo contractual es normal.
Apuntó que los trabajadores han señalado estar dispuestos a conformar una cooperativa de producción para desarrollar banano u otros rubros a través de otra empresa que no sea Chiquita. Destacó que los directivos de los obreros han dicho que ya tienen el respaldo de una empresa que esta dispuesta a apoyar el proyecto tanto financiera como económicamente a fin de explotar el área sobretodo las tierras abandonadas, pero que aún no es conocida por parte del Estado.
Enérgicamente manifestó, que José Moses Neblett, aceptó con su firma la nueva concesión, y sin embargo un año y cuatro meses después continúa obstaculizando una inversión de millonaria.
El abogado Sinclair se pregunta si no hay coherencia en el departamento de asesoría legal de la ARI, por lo que acusa al licenciado Harry Díaz de obstaculizar el refrendo.
Actualmente Brisas de Amador ha confrontado obstáculos para la obtención de un contrato de seguro de responsabilidad civil, por lo que tuvieron que duplicar la fianza de seguros por el tránsito constante de clientes en el área.
Pero esto no fue todo, la aseguradora les condicionó la instalación de una cerca en el lugar para la obtención de la póliza. Esto fue la razón por la que la empresa según su abogado, tuvo que aceptar las exigencias presentadas por la aseguradora y así cumplir con la ARI.
"Quiero preguntarle al licenciado Díaz, ¿qué es más importante, la salvaguarda de la vida de seres humanos o un local que pasa $475 al mes", acotó Sinclair.
Hace un llamado a Díaz para que analice profundamente quien está interesado en la mensualidad de Mi Ranchitos en lugar de la fructífera inversión millonaria.