Con un frente político debilitado por la ruptura de la coalición, el gobierno del presidente Jorge Batlle buscará, a nivel parlamentario, el apoyo necesario para aprobar una ley que permita la fusión de tres bancos suspendidos.
Fuentes oficiales, admitieron que los tiempos apremian debido a que el gobierno intenta de evitar hacer una nueva prórroga después del 29 de este mes sobre la suspensión de actividades del Banco Comercial, Montevideo y Caja Obrera. Estas tres entidades, cuya situación contribuyó a la peor crisis financiera que encaró este país, serían fusionados, rompiendo una tradición sobre la fortaleza del sistema.
El Banco de Crédito, que también está suspendido en sus actividades, se está manejando por cordón separado y se ha reiterado que es el que está más próximo a una reapertura, tras programas de capitalización por más de 160 millones de dólares.
Los bancos fueron suspendidos en sus actividades el 5 de agosto por la falta de liquidez en que habían sufrido y tras un feriado bancario que comenzó el 30 de julio y duró cuatro días.
Miles de ahorristas en Uruguay son argentinos y uno de esos bancos, la sucursal montevideana del Banco Galicia tuvo una corrida entre diciembre y enero, de acuerdo a fuentes sindicales bancarias, perdió 500 millones de dólares.
El Banco Galicia está reprogramando una apertura en medio de un engorroso proceso judicial.
Los bancos Comercial, el principal del circuito privado del Uruguay y el Montevideo que se había fusionado con la Caja Obrera, fueron objeto de maniobras fraudulentas, en el primer caso por empresarios argentinos que integraban su directorio y que dañó a la entidad en 130 millones de dólares de un total de 250 millones de dólares de las maniobras.