El gobierno pondrá en vigencia a partir del martes, en medio del rechazo del sector empresarial, una nueva ley que extrema el control de precios y que prevé entre las sanciones la intervención de empresas, anunció ayer el vicepresidente Elías Jaua.
A fin de combatir la galopante inflación, que alcanzó en junio una tasa anualizada de 23.6%, el presidente Hugo Chávez aprobó, antes de partir a Cuba para tratarse un cáncer, la ley Costos y Precios Justos que fijará una banda de precios para un grupo de productos considerados como esenciales, y regulará los márgenes de ganancias de las empresas.
Los empresarios aseguraron que la nueva normativa desestimulará la inversión y la producción, y generará mayores problemas de escasez a los que ha originado el control de precios que existe desde el 2003.
La ley entrará en vigencia el martes, luego de su publicación en la Gaceta Oficial, dijo Jaua al anunciar a la prensa que las bandas de precios y los controles sobre los costos y ganancias de las empresas comenzarán a aplicarse en 90 días, luego de la instalación de unas “mesas de trabajo” entre el gobierno y el sector privado.
El vicepresidente explicó que la normativa prevé la conformación de un “sistema nacional integrado de precios”.