El Gobierno alemán ha iniciado una campaña por la flexibilización del Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Unión Europea (UE) que deje a los países ir reduciendo su déficit al ritmo que les permita la coyuntura.
El ministro de Finanzas, Hans Eichel, reconoció el mismo día en que se presentaba el nuevo acuerdo de coalición entre socialdemócratas y verdes, lo que ya todo el mundo esperaba: que Alemania no cumplirá este año los criterios del Pacto de la UE que limita al tres por ciento el déficit público.
Tanto Eichel como el canciller, Gerhard Schroeder, y el ministro de Exteriores, el verde Joscka Fischer, coincidieron -en intervenciones ante el congreso del Partido Socialdemócrata (SPD) en Berlín y en diversas entrevistas- en reclamar una flexibilización del Pacto.
"No se trata de cuestionar el Pacto de Estabilidad, pero hay que interpretarlo con sentido de la proporción. Es posible y necesario tomar en cuenta la situación coyuntural", dijo el canciller ante 500 delegados reunidos en Berlín para aprobar la nueva coalición de Gobierno con los Verdes.
"Los electores nos han dado su voto para que hagamos una política de consolidación de los presupuestos estatales proporcionada, y eso significa que vamos a seguir con la política de consolidación, pero que lucharemos por conquistar la suficiente flexibilidad", añadió.
De lo que se trata, concluyó, es de hacer una política de consolidación presupuestaria que no sea perjudicial para la coyuntura. Casi con iguales palabras se expresó en una entrevista que publicará en su próximo número el semanario "Der Spiegel" el ministro de Asuntos Exteriores, quien afirmó que al Pacto de Estabilidad le falta "flexibilidad interna".
El problema, según el ministro, es que los criterios de estabilidad para la "zona euro" fueron pactados "en una época en la que los economistas más serios creían que se habían acabado los ciclos coyunturales" y que se podía esperar un crecimiento continuo.
Fischer no cuestiona el objetivo de lograr presupuestos equilibrados en los países del euro en el año 2006, sino "el camino que lleva hasta allí".
"Cuando la coyuntura es mala debe ser posible endeudarse más y compensarlo cuando la coyuntura sea buena", explicó.
En este momento, la prioridad del Gobierno alemán es reactivar la economía, no el ahorro, y esta línea se refleja también en el pacto de Gobierno, que incluye un importante programa de inversiones, después de que durante la primera legislatura "rojiverde" el fundamento de la política económica fuera el ahorro.