Unos 800 millones de dólares es la inversión que planea impulsar el Gobierno en infraestructura para desarrollar el turismo en un periodo de cuatro años lo que logrará impactar con grandes beneficios a las poblaciones.
Para los voceros de las diferentes áreas que se contemplan dentro del plan gubernamental, estos proyectos necesitan ser consultados con la población para evaluar si son necesarios, y además exigen que no provoquen daños ecológicos irreversibles.
Según el Plan Estratégico de Gobierno 2010-2014, la inversión y los cambios en la regulación en el sector de turismo deben orientarse hacia los destinos con mayor potencial para convertirse en destinos de clase mundial y de lujo.
Entre las áreas de desarrollo inmediato evaluadas por el Gobierno se encuentran el litoral al sur de Farallón y el Archipiélago de las Perlas.
Mientras, entre los destinos de mediano plazo figuran Isla Colón en Bocas del Toro y Boquete, estas dos áreas han sido consideradas dentro de una Estrategia Occidental.
Por otra parte, Pedasí y Santa Catalina se encuentran entre las oportunidades a largo plazo, según el documento estas prioridades fueron resultado de las preferencias tanto de los turistas de lujo como de las características intrínsecas del destino.
Ángel González Díaz, secretario general de la organización Alianza Bocas del Toro, dijo que no están en contra del progreso, pero si en contra de las obras que destruyan los recursos naturales de la provincia y afecten el desarrollo turístico.
“No es verdad que todas las carreteras serán buenas para la provincia, hay proyectos que consideramos lesivos para la región”, comentó.
Díaz recalcó que las obras deben ser consultadas con la misma región y no tomarse las decisiones a nivel de Panamá sin conocer realmente lo que la población y las organizaciones quieren.
“Siempre en Panamá se nos imponen las cosas y es sumamente importante consultar con los lugareños”, aseguró.
Sin ocultar su molestia dijo: “No sé de dónde sacaron que necesitamos tantas carreteras, pero sí deben arreglar las que ya existen y no seguir creando más conflictos con las tierras de áreas protegidas. “Necesitamos que las existentes sean de buena calidad”.
Agregó que “el Gobierno no debe impactar más la zona del Archipiélago, pero sí realizar algunas obras en Almirante que permita un desarrollo mejor y que a su vez se complemente con Bocas del Toro y Changuinola en el desarrollo de toda la provincia.
Por ejemplo, citó que una idea de Alianza Bocas es que en lugar de arreglar el aeropuerto de Isla Colón, se construya uno más grande en la zona de Almirante donde hay mucho más espacio que en una isla, de esta forma ayudará a la región a que salga de la depresión económica en la que se encuentra, concluyó.
En tanto, Nereida Moscoso, representante del sector privado en Pedasí, dijo que por el momento las carreteras son suficiente en la región, pero se necesita urgentemente una potabilizadora, ya que actualmente se construyen varios proyectos millonarios en la región.