No obstante, Matthew Sams, representante de la International Royal Caribbean Cruise Lines, gremio que agrupa a las compañías de cruceros que operan en el Caribe, insistió recientemente en llegar a un acuerdo para que Panamá pague una nueva cuota.
En una reunión con autoridades panameñas, Sams presentó una propuesta en donde el gobierno tendría que pagar ocho dólares por persona, si durante la temporada llegan menos de 100 mil turistas.
De llegar entre 100 a 150 mil, la cuota sería de nueve dólares, pero si cantidad llega a 200 mil se pagarían $10 por turista.
Anteriormente, el acuerdo establecía que si durante una temporada llegaban menos de 25 mil turistas, el Estado pagaría $2.50 por persona, de 25 a 50 mil se pagaría cinco dólares y hasta 100 mil turistas por temporada se pagarían seis dólares.
En este tema hay mucha variantes, según dijo Manuel José Paredes, viceministro de Comercio Exterior.
Agregó que hay sectores que señalan que estos incentivos deben utilizarse para que los cruceros permitan que los turistas permanezcan más tiempo en el país y puedan visitar otras zonas como San Blas y Bocas del Toro.
El funcionario no descartó la posibilidad de mantener estos pagos, siempre y cuando se mantenga el compromiso de que las compañías de cruceros contraten personal panameño.
Según datos del Instituto Panameño de Turismo (IPAT), un turista de crucero gasta un promedio de 90 dólares durante su estadía en el país.
Es decir, que durante una temporada de 50 mil visitantes de cruceros, la economía recibiría 450 mil dolares, pero el Estado tendría que pagar 250 mil dólares. Esto deja un margen de ganancia de 200 mil dólares.
Paredes asegura que hasta el momento no hay nada definido, y se analiza si la realidad de la industria amerita mantener la compensación monetaria.
Un anterior contrato entre el Estado y las compañías de cruceros, firmado en el 2001, establecía que el pago se realizaría al final de cada temporada.
Pese a esto, el gobierno anterior solo pagó seis meses del contrato, situación que creó una deuda que en tres años alcanzó los 10 millones de dólares.
Esa deuda, de acuerdo a Paredes, fue cancelada a finales del mes diciembre del año pasado.
Ese pago, agregó, se hizo porque de no hacerlo no podían iniciar ning
En esa ocasión, manifestó, no se tomaron las medidas apropiadas para verificar si se estaba pagando por lacantidad de turistas que en realidad venían en los cruceros.
Ahora, indicó, no tiene sentido pagarle a las líneas de cruceros, porque ya Panamá es considerado como un destino turísticos en los mercados internacionales.
Las compañías de cruceros en su propuesta también piden aumentar en un 50% el incentivo por turista cuando la embarcación sea de bandera panameña.
Igualmente, exigen que se aumente el incentivo si contratan a panameños. De esta forma, si emplean a 100 personas el incentivo aumentaría 10%, si son 200 piden que aumente un 15% y si los contratados son más de 200 piden que el incentivo aumente un 25%.