El Gobierno venezolano negó que exista escasez de gasolina en el país y atribuyó a “fallas puntuales” el desabastecimiento que algunas zonas de Caracas sufren hoy.
“No hay problemas ni de almacenamiento, ni suministro de combustible”, declaró a los periodistas el ministro venezolano de Energía, Rafael Ramírez. Agregó que las “fallas puntuales” que afectan hoy a Caracas se deben a que “treinta” cisternas encargadas de la distribución de gasolina en la capital son sometidas a “reparaciones menores pero muy importantes”.
El ministro garantizó que en “48 horas” se normalizará la distribución de gasolina en Caracas, a donde deben llegar “hoy mismo 18 cisternas” provenientes del centro del país para paliar la situación de escasez registrada en algunas estaciones de servicio.
Desde el martes por la noche, los caraqueños salieron en desbandada a las gasolineras de la capital luego de que circuló el rumor sobre la presunta escasez de combustible.
Encargados de las estaciones de servicio en Caracas dijeron a los medios locales que las compras nerviosas de las últimas horas han acelerado el descenso de sus inventarios.
Los venezolanos tuvieron que hacer colas de hasta dos días para aprovisionarse de gasolina y gas doméstico entre mediados de diciembre y febrero, cuando una huelga petrolera dejó sin combustible a la nación.
El paro petrolero formó parte de la huelga general impulsada por la oposición para forzar la renuncia del presidente venezolano, Hugo Chávez, a quien tildan de “incapaz, corrupto y autoritario”. El Gobierno de Chávez enfrentó el paro petrolero con importaciones masivas de gasolina y una reestructuración de la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA), que incluyó el despido de entre 16.000 y 18.000 trabajadores.
El Gobierno anunció la normalización de la producción petrolera a mediados de marzo, cuando los niveles llegaron a unos 2.8 millones de barriles diarios, tras haber caído a unos 150.000 en pleno apogeo de la huelga. La producción venezolana se ubica ahora en al menos 3.1 millones de barriles diarios de petróleo, mientras que las actividades de refino “están a casi un 100%” de su capacidad, según la información oficial.