En el transcurso de las vistas presupuestarias correspondientes al 2011, todo indica que se mantendrán los subsidios económicos ya existentes.
En otras palabras, quiere decir que el auxilio económico, de aproximadamente 645 millones de dólares pautado para ejecutar las viejas y nuevas promesas del 2010, podría mantenerse igual el próximo año, según las estimaciones del Gobierno.
Aunque a veces este cálculo resulta un tanto hipotético debido a que las fluctuaciones de los subsidios dependen en gran medida del comportamiento del crudo internacional y de los niveles de consumo local.
Por el momento, el director general de Ingresos, Luis Cucalón, lo único que pudo adelantar es que luego de la puesta en marcha de los programas 100 a los 70, la red de oportunidades, el bono escolar y las becas universales no se contemplan nuevos subsidios.
También aseguró que la mayoría de los programas de impacto social son cuantificables en el tiempo, “pero hay otros que son más complejos, ya que dependen de las variaciones del costo de generación eléctrica y el precio del gas a nivel mundial”, acotó Cucalón.
Por el momento, Juan Urriola, secretario nacional de Energía, fue el primero en confirmar que la entidad bajo su jurisdicción no tiene previsto cambios en los subsidios que le corresponden administrar (gas y petróleo).
Pero es precisamente esta entidad es la que se encuentra más expuesta a los vaivenes del mercado.
Para muestra un botón. A principios de año se aprobaron 20 millones de dólares para inyectar el Fondo de Estabilización Tarifaria (FET). Este aporte se sumó a los recursos que previamente servían para subvencionar la energía.
Este beneficio llegó a acumular 64 millones de dólares durante el primer trimestre del año.
El incierto panorama lleva al funcionario a la siguiente conclusión: “Los subsidios del tanque de 25 libras y la electricidad han sido contemplados en el presupuesto del próximo año, sin embargo, la cifras exactas sólo podrán determinarse durante el 2011, ya que los precios de estos productos varían en el mercado internacional.
Ascenso notorio.
A partir del 2004, los subsidios estatales han experimentado un alza vertiginosa. En aquel entonces, las contribuciones para aliviar el costo del transporte, Certificado de Abono Tributario, interés preferenciales, entre otros, alcanzó los 217 millones de dólares, según un reporte de la Dirección General de Ingresos.
Al comparar los datos anteriores, salta a la vista que cinco años después, este sacrificio fiscal como le llama el Gobierno, prácticamente se duplicó para reportar por encima de los 429 millones de dólares durante el 2009.
Borrón y cuenta nueva. Y es que desde que la nueva administración tomó las riendas del país, se estima que los gastos del Estado en carácter de subsidios se han incrementado en unos 216 millones de dólares hasta esta parte del año, si se compara con los resultados del año pasado.
Al parecer, el incremento lo sustentan varios de los programas de impacto social, como por ejemplo, 100 a los 70 que tiene presupuestado desembolsar este año aproximadamente 87 millones de dólares. Mientras que el bono de 20 dólares para realizar las compras escolares requirió 16 millones de dólares para llevarse a cabo a nivel nacional.