El Estado panameño no podrá emitir bonos y tendrá que recurrir a otras fuentes de financiamiento que oxigenen el presupuesto, debido al descalabro financiero de la economía argentina y la incertidumbre política que se vive en Brasil. Esto significa que Panamá empieza a sentir el efecto tango y samba que ha contagiado a la región suramericana y tendrá que salir al mercado cuando la percepción de la región mejore.
El Gobierno había planificado realizar este año emisiones o amortizaciones por el orden de los 1,000 millones de dólares aproximadamente. De este total, ya se han amortizado 600 millones de dólares y se han hecho las transacciones para hacerle frente a estos compromisos. Quedarían entonces alrededor de 400 millones de dólares por obtener en financiamiento.
El viceministro de Economía, Domingo Latorraca, precisó que desde hace algunos meses analizan la contracción del mercado y se ha determinado que la emisión de bonos "se ha secado". El titular llegó a estas conclusiones luego de participar en la reunión del Global Emergy Market que se realizó esta semana en Londres. Este es un llamado anual que se hace a todos los países emergentes de América, Asia y Europa para que expongan su realidad económica y financiera ante inversionistas (compradores de bonos) y los bancos más grandes del mundo.
Latorraca manifestó que participó en el panel junto a representantes de Ecuador, Brasil, y Chile, pero casi todas las interrogantes estuvieron dirigidas hacia los representantes brasileños. " El mercado percibe que el riesgo en ese país se ha incrementado dramáticamente y las fluctuaciones en los precios de los bonos ha ocasionado que muchos inversionistas y bancos que manejan activos, pierdan dinero", dijo Latorraca.
En el contexto más global de la región, la emisión de bonos se ha secado y ya no se registra esta actividad, salvo raros casos. Latorraca indicó que esto significa que el flujo de capital que los inversionistas están inyectando al área latinoamericana se ha estancado.
El viceministro aclaró que aquí no se hace referencia a inversiones directas como la construcción de una fábrica, sino a la inversión indirecta que es la que se hace a través de las emisiones de bonos de los países para comprar deuda pública. Puntualizó que esto significa que será más difícil acceder a los mercados y ante esto están buscando alternativas o planes de contingencia para las obligaciones que el Gobierno tiene que cumplir.
Una de las alternativas del Gobierno para suplantar la emisión de bonos, es la línea de crédito por 150 millones de dólares otorgada por el Banco Nacional de Panamá (BNP). Latorraca reiteró que el decreto-ley que autoriza la utilización de este dinero explica claramente que se trata de un plan de contingencia ante el hecho de que los mercados de emisión de bonos continúen cerrados o se cierren definitivamente.
"Esto se utilizaría para hacerle frente a las obligaciones que se tienen y no para inflar la planilla como se ha querido decir", recalcó Latorraca. Esta es una línea temporal de crédito que tendrá que ser pagada a más tardar el 31 de diciembre de este año.
*El autor es profesor de economía en la Universidad de Panamá y analista financiero de RNM Investors
www.rnminvestors.com
Gobierno no puede emitir más bonos
Panamá empieza a sentir el efecto tango y samba que ha contagiado a la región suramericana.