El Gobierno les solicitó a los gremios empresariales del país que bajen los precios de los alimentos que producen y comercializan, a pesar de que asegura que el control de precios que implementa es un éxito.
El ministro de Comercio e Industrias, Melitón Arrocha, aprovechó una reunión del Sindicato de Industriales de Panamá (Sip) para solicitarles a sus miembros la citada rebaja por la disminución internacional del costo del combustible.

La respuesta de los industriales fue inmediata: consideran que la intervención del Gobierno no permite que haya una libre competencia en los comercios del país.
Agregaron que el precio de los alimentos no puede bajar considerablemente y de forma inmediata porque paralela a la rebaja del combustible, aumentará el costo de la energía eléctrica.
Dagmar de Álvarez, presidenta de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede), señaló que en muchas ocasiones les han explicado a las autoridades que el alto costo de la canasta básica tiene que ver con la capacidad de producción que hay en Panamá.
Agregó que tiene que ver con la oportunidad de importación que en algunos momentos estuvo restringida para ciertas personas que podían importar productos de la canasta básica alimenticia.
Álvarez dijo que no se trata de exigirles a los comerciantes que bajen los precios, sino de propiciar que se dé una competencia de mercado, y aquel que tenga como empresa la capacidad de entrar con un mejor precio, pues tendrá una mejor oportunidad de vender sus productos, pero que no sea el Gobierno el que te diga a qué costo debes vender.
Resaltó que no se justifica que el precio del combustible haya bajado en un 50% en las últimas semanas y que a partir del 1 de enero el costo de la energía suba, lo que impide que se pueda dar una reducción en los alimentos.
Por su parte, Elisa Suárez de Gómez, presidenta del Consejo Nacional de la Empresa Privada (Conep), destacó que hicieron extensivo el pedido hecho por las autoridades a sus miembros con base en la caída del costo del petróleo.
Sin embargo, resaltó que ellos también le hicieron saber al ministro Arrocha que esperaban que hubiera una reducción del precio de la energía eléctrica por la baja del combustible.
Suárez añadió que esto se podría dar siempre y cuando el Estado no siga interviniendo en los temas de control de precio y permita que el mercado fluya con libertad a través de la libre oferta y demanda.
Pidió también que se dé una mayor agilización de los trámites empresariales en el Gobierno, ya que en estos momentos hay varios cuellos de botella que impiden que prácticamente realicen sus actividades económicas de la mejor manera.
La presidenta del Conep expresó que se llevaron la tarea de ver qué actividades pueden verse impactadas con la baja del combustible para tratar de lograr una reducción en los precios de los productos.
Destacó que otra de las cosas que se le recordó al ministro Arrocha fue que el control de precios se estableció para corregir las distorsiones en el mercado que hacen que los precios vayan hacia arriba.
Agregó que pidieron que una vez se encuentren y corrijan las distorsiones, la medida de regulación de precios se elimine, algo que no ha sucedido hasta el momento y en cambio la medida ha sido extendida por seis meses más.
A juicio de Suárez, la solicitud del Gobierno los sorprendió un poco, pero entiende que la población espera que los precios bajen y que la vida deje de ser tan costosa.
Ricardo Sotelo, presidente del SIP, planteó a Arrocha que los costos de producción de varios productos alimenticios son fluctuantes y sería difícil bajar sus precios por la caída del petróleo.
No obstante, no descartó que se registre una disminución en algunos productos. El dirigente Sotelo señaló además que la rebaja de los precios de la comida podría empezar a sentirse a finales del mes de enero próximo.
Gobierno justifica el control de precios con bajo costo del petróleo
Para Olmedo Estrada, presidente del Colegio Nacional de Economistas, la medida del control de precios no ha sido del todo efectiva, ya que hay otros productos que son básicos para la alimentación y la sustentación de la familia que no están incluidos dentro de estos 22 productos.
Con la solicitud hecha por el Gobierno a los gremios de disminuir el precio de los productos por la baja del costo del combustible, las autoridades buscan justificar la medida.
Estrada señaló que vivimos en una economía de mercado en la cual la oferta y la demanda determinan los precios de los productos, y las autoridades podrían solicitar es una colaboración.