El Gobierno argentino entregará esta semana al FMI el borrador de una carta de intenciones en la que, según publicó un diario, se compromete a liberar parte de los depósitos bancarios atrapados en el impopular “corralito”.
El borrador para el acuerdo con el FMI fue redactado durante el fin de semana por funcionarios del ministerio de Economía y del Banco Central, precisa el diario bonaerense “Clarín”.
El presidente argentino, Eduardo Duhalde, dijo en su espacio por Radio Nacional, que haría “anuncios muy importantes” sobre las restricciones al uso del dinero en los bancos vigentes desde diciembre pasado, una vez firmado un acuerdo con el FMI para la reprogramación de los próximos vencimientos de la deuda exterior.
El matutino asegura que el plan del Gobierno es liberar, a partir del próximo 30 de septiembre, todos los depósitos de las cajas de ahorro y cuentas corrientes de personas físicas, mientras la liberación de las correspondientes a empresas se haría en forma “gradual y paulatina”.
No obstante, dice que en esa nota, cuyo texto definitivo podría ser aprobado hoy lunes se advertirá de que el compromiso de levantar las restricciones para el retiro de depósitos bancarios quedará supeditado a los recursos judiciales en contra del “corralito”.
Muchos ahorradores lograron, mediante amparos, retirar sus depósitos atrapados en el “corralito”, lo que llevó al Gobierno a tratar de suspender por decreto esas medidas judiciales y a pedir el aval de la Corte Suprema de Justicia para que frene el drenaje de fondos.
El ministerio de Economía justificó ese decreto, tachado de inconstitucional por muchos jueces, al argumentar que parte de los fondos liberados por amparos se volcaban al dólar, lo cual, a su vez, generaba inflación y obligaba al Banco Central a desprenderse de sus reservas.
El fin del “corralito” fue uno de los requisitos que impuso el FMI para auxiliar a Argentina, sumida en una crisis sin precedentes en su historia.