El Gobierno británico anunció la venta del banco Northern Rock, nacionalizado durante la crisis de 2008, a Virgin Money, propiedad del empresario Richard Branson, por al menos 747 millones de libras (873 millones de euros).
El ministro de Economía, George Osborne, aseguró que "este acuerdo era el mejor para el contribuyente".
Tras su rescate, el Tesoro dividió el banco en dos, Northern Rock plc. y Northern Rock (Asset Management), donde se depositó la deuda tóxica.
Virgin Money adquiere Northern Rock plc, la parte "saneada" del banco, mientras el Estado conserva "el banco malo".
La compañía de Branson ya intentó adquirir la entidad en 2007.