El Gobierno venezolano admitió ayer que es "difícil la situación" en la vital industria petrolera del país, afectada por la huelga que mantienen desde hace 11 días una parte de la alta gerencia y la flota marina de la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA).
El presidente de PDVSA, Alí Rodríguez, señaló que el Gobierno de Hugo Chávez hace esfuerzos por controlar la situación, y garantizó el abastecimiento interno de combustible y la próxima reactivación de las operaciones de refino en las principales plantas del país.
Rodríguez reconoció que es "difícil la situación" en PDVSA porque la huelga es promovida por un grupo de "gerentes con posiciones claves" dentro de la principal industria venezolana, generadora del 80 por ciento de las divisas que ingresan al país.
Sin precisar el nivel de paralización, Rodríguez dijo que "funcionan a medio tren tres plantas" del importante complejo de refino de Jose, y que espera que en las próximas horas otra planta petrolera del oriente venezolano "que se estaba reparando por averías arranque".
"Estamos garantizando las operaciones básicas" en esas instalaciones petroleras, afirmó el presidente de PDVSA y ex secretario general de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).
Un número impreciso de altos gerentes y la flota marina de PDVSA, encargada de la distribución interna de combustible, se sumaron el pasado 4 de diciembre a la huelga general opositora que comenzó dos días antes y que busca la salida del Gobierno de Hugo Chávez.
El líder de los gerentes en paro, Juan Fernández, afirmó este viernes que la producción de crudo está paralizada en un 86%, y que el sector del gas se encuentra en situación similar.
Fernández, despedido de PDVSA este jueves junto a otros tres líderes de la huelga petrolera, también dijo que las reservas de gasolina y gas se están agotando y vaticinó que la próxima semana podría colapsar la actividad del país por falta de energía.
Rodríguez explicó que la escasez de combustible en varias de las 23 regiones del país ha sido causada por las "compras nerviosas" del público "ante el anuncio de que se iba a agotar la gasolina".
El Ministerio de Energía dirige todos sus esfuerzos a mantener abastecido el mercado interno, y aplica un programa de "distribución racional de gasolina para que podamos prolongar las existencias (reservas) y ganar tiempo para poder comenzar a arrancar las refinerías", dijo Rodríguez.
"Por supuesto, puede llegar un momento en que haya escasez de gasolina, pero tomamos medidas para que no ocurra", agregó el funcionario, quien no descartó la posibilidad de importar gasolina a Venezuela, el quinto exportador mundial de crudo y el cuarto abastecedor más importante de EU.
El Gobierno ha dicho que los planes de contingencia que aplica, con la ayuda de la Fuerza Armada y de la "mayoría de nómina obrera" petrolera, tampoco descartan la eventual contratación externa de personal ejecutivo.
Esos gerentes provendrían de los países socios de Venezuela en la OPEP, que el miércoles pasado en su CXXII Reunión Ministerial, en Viena, apoyó las gestiones del Gobierno de Chávez para restablecer la operatividad en PDVSA. La OPEP ofreció al Gobierno venezolano "ingenieros, barcos, gasolina, gas", afirmó el presidente Chávez a la prensa local.