El gobierno y el sector privado costarricense se unieron para buscar soluciones que permitan un aumento en la competitividad del país, y presentaron ayer el Plan Nacional de Competitividad.
Este plan contempla como prioridad mejoras concretas en la red vial e infraestructura portuaria, reducción de tarifas en los servicios de electricidad, telecomunicaciones y seguros así como una reforma al sistema financiero nacional.
También el establecimiento de la banda ancha para internet y la ampliación de la cobertura de telefonía fija y celular, principales debilidades señaladas a Costa Rica por diferentes organismos internacionales.
Para llevarlo a cabo, el presidente Abel Pacheco formó una comisión especial con autoridades públicas y representantes privados que harán recomendaciones concretas al Ejecutivo en este campo.
Vilma Villalobos, ministra de Economía y coordinadora de esta comisión, explicó que este plan permitirá aprovechar las ventajas estratégicas que tiene Costa Rica en el mercado global y mejorar en los aspectos más débiles. "Explotaremos nuestra posición geográfica, la ventaja de tener costas en dos océanos, la abundancia de recursos naturales, la estabilidad política, los buenos índices de desarrollo social, los avances en la apertura comercial y la calidad del recurso humano", manifestó.
Sin embargo, Villalobos advirtió que el éxito de este programa depende de la estabilidad macroeconómica, estrechamente relacionada con la solución del problema fiscal, de mantener una visión de crecimiento a largo plazo basado en competitividad y no en subsidios y en el desarrollo de productos con alto valor agregado.
Pacheco y su equipo destacaron que es imposible aumentar la competitividad sin aplicar las reformas fiscales que permitan un aumento en los ingresos del gobierno para disminuir el déficit.