El gobierno nacional y representantes de la empresa PYCSA evalúan alternativas a fin de reactivar el proceso de construcción de la Autopista Panamá- Colón, obra que beneficiará el tráfico hacia las dos ciudades con mayor flujo comercial.
El contrato N0. 98 del 29 de diciembre de 1994, que firmó el gobierno presidido por el expresidente Ernesto Pérez Balladares, incluía la concesión administrativa para el estudio, diseño, construcción, mantenimiento, operación y explotación tanto de la autopista como del Corredor Norte.
Hasta la fecha PYCSA sólo ha construido la primera fase del Corredor Norte y la primera fase de la autopista que comienza cerca de la intercesión de Cerro Patacón y finaliza en Chilibre.
Sin embargo, los años han pasado y la empresa no ha culminado la etapa final de este contrato.
Según Juan Melgarejo, vicepresidente de Desarrollo de Pycsa, la razón es que se analizaron las prioridades y a través de la addenda N0.2 del contrato se decidió ejecutar la obra, después de finalizar la extensión del Corredor Norte.
Los problemas de tránsito hacia el área este de la ciudad, o vía Tocumen eran más complicados y severos, lo que obligó al gobierno y la empresa a lograr un acuerdo para aplazar la obra. Este acuerdo fue suscrito entre el gobierno de Pérez Balladares e incluso, ratificado por la actual administración en consenso con los técnicos y los estudios de tráfico, informó Melgarejo.
En la vía Transístmica circulan unos 10 mil vehículos por día, y en la vía Tocumen, a la altura del monumento de Roosevelt, transitan más de 120 mil vehículos por día ; o sea, que la prioridad para desahogar el flujo vehicular está más hacia este sector, que hacia Colón .
Algunos expertos estiman que una de los beneficios que rendirá la autopista es constituirse en la ruta de ida y vuelta de Panamá a Colón de mercaderías que van a los puertos de contenedores o salen de ellos. Todo este complejo sistema comprende la autopista, el canal, el ferrocarril y el complejo multimodal más grande e importante no sólo de Panamá sino de América Latina. La demora de la construcción de la autopista conspira contra la fluidez del transporte de carga por carretera.
REACTIVAR LA OBRA
La obra de la autopista arrancará a finales del año 2002 e inicios del 2003, una vez terminada la primera etapa de la extensión, aseguró el ingeniero.
El ingeniero reconoce que la necesidad de ir a Colón sigue siendo importante para el desarrollo del país, y para otras actividades.
En ese sentido, el MOP y PYCSA han evaluado nuevos mecanismos para acelerar la construcción, pero desgraciadamente no se vislumbra a corto plazo.
Entre las propuestas para reactivar esta obra, el vicepresidente de PYCSA adelantó que se ha planteado la posibilidad de aplicar inversiones de otro tipo, la participación del mismo Estado para adelantar la construcción y después resarcirla a futuro, o ampliar la Transistmica, en vez de efectuar una carretera nueva.
Sin embargo, la empresa analiza además otro elemento, la construcción del Ferrocarril, lo que aumenta la competencia para hacer viable la nueva vía, a través del mecanismo del peaje.
" Antes habíamos previsto que iba a ser todo manejado por tierra, pero ahora entra el ferrrocarril y ya no contaríamos con ese ingreso, porque existe una nueva alternativa" destacó el ingeniero.
RECESION LIMITA EJECUCION
La recesión económica que experimenta el país no ha limitado la obra. Según el ingeniero mexicano, estas "ventanitas de recesión no pintan mucho en la decisión de si va o no va la autopista. Más bien afecta la percepción internacional de los bancos, y las instituciones financieras que participan en el financiamiento de estos proyectos".
Mencionó que actualmente no hay préstamos para Latinoamérica, porque esta región está congelada y todos las entidades financieras están aguantando el dinero.
Toda la inversión que se está ejecutando en esta obra alcanza más de 500 millones de dólares. Ya se han invertido 240 millones de dólares en la red vial; la extensión cuesta 205 millones de dólares, y el resto serían 290 millones de dólares. Lo que falta ahora es terminar la autopista.
ALTERNATIVAS
Arrancar la extensión los más pronto posible para mejorar el trafico actual de tal manera que se fortalezca el Corredor Norte en sus esquemas financieros parece ser una de las salidas, para la empresa o, mejorar los accesos del Corredor y terminar las obras alternas, para en base a eso hacer un esquema que permita avanzar a Colón.
EL CONTRATO
El contrato fue objeto de diversas addendas que se modificaron algunos términos y comisiones. La primera de las cuales se firmó el 26 de diciembre de 1996, y en ésta la más extensa de todas. Advierte que el tramo Madden-Colón se separaba del tramo Panamá-Madden.
Después se procedió a la firma de otra addenda que detalla los segmentos que componen el proyecto y además reglamenta las modificaciones a las tarifas que le aprobó el Consejo de Gabinete, refrendado unos meses antes de que cambiará la administración.
De acuerdo a Ernesto Terán, asesor del MOP, esta addenda asume comenzar los trabajos en diciembre de este año, de manera que ni siquiera Pycsa esta obligada a empezar, aceptando que no hayan demoras que sean justificables.
Terán anunció que el gobierno definitivamente desea que la red vial se ejecute, pero si la construcción no se ejecuta en un período prudencial entonces, el MOP tendría una razón justificada para acercarse al contratista y revisar los términos , es decir , condiciones , fechas y plazos del contrato,
BENEFICIOS
Toda esta obra está concebida no solamente para facilitar el tráfico normal sino que ahora hay otros proyectos para el área atlántica que se verían beneficiados, entre ellos , el transporte de contenedores, de carga seca porque acortaría el tiempo de transporte entre las dos ciudades terminales del país.
Una obra de esta magnitud deberia generar unos mil 500 empleos directos y esto tiene un efecto multiplicador, por lo que se estima que por cada empleo directo se crean entre 3 y 4 indirectos.