Gobierno y sindicatos intercambiaron amenazas de cara a la huelga general del próximo 15 de octubre, que pretende paralizar al país en respuesta a los 17,000 despidos anunciados por el Ejecutivo.
El portavoz del Frente Amplio de Solidaridad y Lucha (FASyL), Luis Pedraza Leduc, dijo que el Ejecutivo puso en marcha una campaña de miedo para amedrentar a la población, en referencia a unas declaraciones del gobernador, Luis Fortuño, en las que acusó de terroristas a quienes pretenden paralizar el país.
Para mediar en la disputa, el superintendente de la Policía, José Figueroa Sancha, convocó a los organizadores de la huelga con el objeto de aproximar posiciones y de establecer las "reglas de juego" de la protesta.