Las autoridades chinas consiguieron paralizar el mercado negro de divisas en varias ciudades del país, entre ellas Pekín y Shanghai, tras desmantelar 47 redes de intercambio ilega.
Según un comunicado del ministerio de Seguridad Pública, los mercados desmantelados tenían control sobre 1, 250 millones de dólares.
En las operaciones se requisaron 3.8 millones de dólares y se cerraron más de 2, 000 cuentas bancarias con ingresos de $21 millones. El intercambio ilegal de divisas se ha incrementado en los últimos años, lo que "ha perjudicado gravemente la seguridad económica del país.