El portal web Gizmología informó que Google se encuentra muy cerca de completar un acuerdo de arrendamiento con la empresa propietaria de un aeropuerto en Silicon Valley, California, por un valor de $82 millones.
Si el acuerdo se finiquita, el aeropuerto privado de Google abarcaría unas 12 hectáreas que incluirían una terminal ejecutiva, varios hangares y un espacio especial para los jets privados de los socios más importantes de la compañía.
Para los que se preguntan la razón de estas extravagancias adquiridas por la empresa, hay que recordar que en 2011 se descubrió que la compañía poseía una flota de ocho aviones privados que eran utilizados por personal con altos cargos en la empresa, como Larry Page y Eric Schmidt.
El aeropuerto de Google produciría unos gastos de alquiler anuales de $2.6 millones y por lo menos unos gastos de varios cientos de miles de dólares relacionados con el combustible. El portal electrónico indicó que se necesitarán 200 obreros para la construcción de la nueva zona privada y se generarán 36 puestos de trabajo permanentes.
El contrato de arrendamiento propuesto es de 50 años, por lo que aparentemente la compañía se asegurará de disfrutar de esta nueva zona exclusiva en un futuro lejano.
Por otro lado, se publicó que recientemente Google ha colaborado en la financiación de la renovación del Campo de Aviación Moffett de la Nasa, y ya se escuchan rumores que enlazan la adquisición de este nuevo aeropuerto privado y la ayuda ofrecida a la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (Nasa por sus siglas en inglés) con una forma de entablar una relación más próxima con la agencia aeroespacial de los Estados Unidos.
Debido a estos dos acontecimientos, los rumores no han cesado.
Mucho se habla de que la compañía de informática podría estar vinculándose muy de cerca con la Nasa para en un futuro, ofrecer a usuarios la oportunidad de vuelos suborbitales que los lleven a conocer fronteras poco visitadas.