Unas 200 reses han muerto en los últimos días en la zona norte de Costa Rica a causa de la sequía que afecta la región desde diciembre pasado, confirmaron fuentes oficiales.
Esta situación tiene muy preocupados a los pequeños productores de la zona, una de las más pobres del país, pues la muerte de los animales representa la pérdida casi total de sus ingresos.
El Ministerio costarricense de Agricultura y Ganadería (MAG) anunció medidas para mitigar la situación, como por ejemplo, la coordinación con productores de piña y naranja, de manera que su estopa se pueda utilizar para alimentar a las reses mientras llegan las lluvias y crecen los pastos.
Además, veterinarios y personal del Servicio Nacional de Salud Animal (Senasa) se desplazaron ya a la zona norte para atender la situación de las reses y otros animales y evitar más muertes.
Por su parte, el Instituto Meteorológico Nacional (IMN) pronosticó que el déficit de lluvia en esta zona se mantendrá por cinco meses más, y que el más crítico será julio, cuando tradicionalmente es muy lluvioso en esa región.