irlanda Mejora Calificación
- La agencia de calificación Fitch advirtió ayer que la mejora de la perspectiva de la deuda de Irlanda no augura un "cambio en la suerte" en otras economías periféricas, aunque puede servir de ejemplo a países como España, Portugal o Grecia.
- Fitch mejoró este miércoles de negativa a estable la perspectiva de la deuda irlandesa debido a "los continuos progresos en su consolidación fiscal y recuperación económica" y mantuvo su calificación en el nivel BBB+.
Según la agencia, el Gobierno de Dublín está cumpliendo con éxito con las condiciones marcadas por el programa de ayuda de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional a este país, cuantificado en 85,000 millones de euros.
El cambio refleja las “consideraciones específicas" de Irlanda, que está "mejor situada" para salir de la crisis porque, en parte, "fue el primer país de la zona euro que entró en recesión en 2008", pero comparte con los otros dos países rescatados (Grecia y Portugal) la meta de "compatibilizar los ajustes económicos y fiscales con el crecimiento".
Fitch también incluye en este grupo a España, que no ha pedido un "programa de ayuda completo", pero sí ha solicitado al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera (FEEF) una ayuda de 100,000 millones de euros para la recapitalización de su banca.
Como en Portugal, apuntó la agencia, el Gobierno de Madrid se enfrenta a un "largo ajuste", sobretodo cuando pronostica una "contracción real" de su producto interior bruto del 1.5% en 2013 como consecuencia de la "caída del consumo privado y de la inversión corporativa".
"Si las actuales reformas, como la subida del IVA del 18% al 21% en septiembre y el recorte de las contribuciones de los patrones a la seguridad social, logran algo parecido a una devaluación fiscal, se podría ayudar a cerrar la brecha de la competitividad con el resto de Europa", dice el informe.
No obstante, Fitch recordó que la "debilidad económica" y los "pobres progresos" efectuados para reducir su déficit desde el comienzo de la crisis -consecuencia, en parte, de los "acontecimientos a nivel regional"-, justifican la calificación actual de la deuda española.
La agencia rebajó el pasado mes de junio el “rating” de la deuda soberana de España en tres escalones, de A a BBB, lo que le dejaba a dos pasos de la categoría de bono basura.
Fitch destacó hoy que el programa de ayuda a Irlanda se ha visto beneficiado por el "fuerte apoyo político y una amplia aceptación pública" al "largo proceso de consolidación fiscal", mientras que los otros países se ven afectados por "riesgos de aplicación y políticos".
Los acreedores de Grecia tendrán eventualmente que rebajar más el valor de la deuda del país, pero solo después de que Atenas haya concluido el trabajo duro de poner en orden su presupuesto y reformar su economía, dijo el viernes el jefe del banco central alemán.
Las declaraciones de Jens Weidmann, presidente del Bundesbank e integrante del Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo, llegan días antes de una cumbre donde se espera que los socios de Grecia en la zona del euro autoricen la siguiente partida de efectivo que se necesita para mantener el país a flote.

Weidmann dijo en una reunión de líderes empresariales en Berlín que las finanzas griegas son una excepción en los 17 países de la eurozona porque el nivel de deuda de dicha nación “no es sostenible”.
Sin embargo, indicó que el problema solo puede remediarse después de que los líderes políticos cumplan las promesas que han hecho a los griegos, de recuperar la salud financiera del país.

Weidmann insistió en que otorgar a Grecia más ayuda para su deuda ahora reduciría la presión sobre Atenas y debilitaría su determinación de llevar a cabo las reformas necesarias. Es una medida a la que el Gobierno alemán, un importante contribuyente al esfuerzo de rescate, también se opone.
Sin embargo, el funcionario dijo que una rebaja en la deuda “al final será necesaria” para que Grecia pueda “tener nuevamente acceso a los mercados de capital”. Sugirió que Grecia podría tener desde ahora una nueva promesa de que sus acreedores en la eurozona eventualmente podrían condonar parte de la deuda, lo que daría a los líderes griegos mayor incentivo para sacar adelante las reformas. Sin embargo, la ayuda no llegaría hasta que todas las medidas acordadas se cumplan, indicó.
Grecia está fuera de los mercados de capital desde que su crisis de deuda estalló hace tres años.
A comienzos de 2012, el país alcanzó un acuerdo con acreedores privados para reducir unos 100,000 millones de euros (128,000 millones de dólares) de la deuda nacional.
Pero los Gobiernos que han prestado dinero a Atenas y otros acreedores del sector público quedaron fuera y la deuda de Grecia actualmente sigue creciendo, mientras su economía continúa encogiéndose y se encamina a su sexto año consecutivo en recesión.
El plan acordado a comienzos de este año busca reducir la deuda de Grecia a 120% de su producto interno bruto para 2020.