Grecia asume el próximo día 1 la presidencia de turno de la Unión Europea, un semestre en el que se ha propuesto impulsar el empleo juvenil y mejorar la política de inmigración, pero que estará también marcado por la omnipresencia de la troika y un Gobierno que vive su momento más frágil.
El Gobierno de Atenas ha elegido como pilares de su presidencia cuatro temas de importancia: la unión bancaria, la política de inmigración, la lucha contra el desempleo juvenil y la política marítima.
Si bien en la reciente cumbre de Bruselas se alcanzó un acuerdo sobre el mecanismo de resolución de entidades financieras en crisis, en relación con la unión bancaria hay todavía temas pendientes que para Grecia y otros países del sur como España son fundamentales.
El viceministro griego de Exteriores y responsable de Asuntos Europeos, Dimitris Kúrkulas, señaló que un tema de interés para ellos y España es el problema del fuerte diferencial que hay entre los países miembros en el coste del crédito.