El presidente de la Reserva Federal de Estados Unidos, Alan Greenspan, dijo ayer que la economía de su país avanza hacia un crecimiento vigoroso, pero reiteró su advertencia sobre los peligros que implica el creciente déficit fiscal.
"El año pasado parece haber marcado una transición desde un período amplio de desempeño económico por debajo del potencial hacia uno de una expansión más vigorosa", dijo Greenspan en un testimonio preparado para ser pronunciado ante la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes.
"Mirando hacia el futuro, las posibilidades de un crecimiento robusto y sostenido son buenas, pese a que, como siempre, algunos riesgos se mantienen", agregó.
El jefe del banco central advirtió que hay riesgos, tanto a corto plazo como a largo plazo, si el gobierno no controla su enorme déficit fiscal y el desequilibrio del comercio exterior.
También dijo que la "preocupación crónica" sobre un posible alza en los precios de la energía es otra fuente de riesgos.
Los comentarios ayudaron a impulsar los precios de los bonos y las acciones en el mercado estadounidense. "Greenspan que está diciendo que no hay una necesidad inmediata de subir las tasas, al tiempo que reconoce que la economía está mejorando", dijo Anthony Chan, jefe de economistas de Banc One Investment Advisors.
"Un mayor crecimiento económico no va a asustar a la Fed", agregó. Greenspan dijo que el déficit récord en el presupuesto federal podría crear problemas "en un plazo relativamente corto" a menos que se ponga en marcha un plan convincente para disminuirlos.
"Si entre los inversores crecen significativamente las dudas de que el Congreso emprenda las medidas fiscales necesarias, es posible un apreciable alza en las tasas de interés a largo plazo", advirtió.