Mineros, maestros y trabajadores sanitarios cumplieron ayer la primera jornada de una huelga de 48 horas convocada por la Central Obrera Boliviana para exigir al Gobierno la nacionalización total de una mina, objeto de una disputa entre grupos rivales de trabajadores, informaron fuentes sindicales.
En La Paz, las escuelas públicas han suspendido sus actividades, mientras que en los hospitales administrados por el Estado solamente se atienden urgencias, pero el transporte, el comercio, la banca y las actividades productivas se desarrollan con normalidad.
El máximo dirigente de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros de Bolivia, Miguel Pérez, dijo que su sector ha acatado la huelga, pues la medida respalda su pedido que el Estado administre la totalidad de la mina de estaño y zinc Colquiri, expropiada a la empresa suiza Glencore.