En la reforma que lleva adelante el gobierno de la normativa de seguros en Panamá, la Ley 59 del 29 de julio de 1996, los diferentes actores de este mercado -como las empresas aseguradoras- están dispuestas a hacer cambios, que incluyen el subir su apoyo económico a la Superintendencia de Seguros.
Así, en la actualidad las aseguradoras pagan una tasa fija al organismo regulador de B/ 2,500 al año, la que la Asociación de Aseguradores (APADEA) plantea que se puede subir hasta un techo de B/ 70 mil a B/ 100, según sean las primas que registren las compañías o su tamaño.
“Reconocemos que hoy es poco o nada lo que damos y apoyamos para poner en práctica que las empresas de seguros establezcan o paguen tasas a la Superintendencia según sus niveles de primas”, detalló Mauricio Ruiz, presidente de APADEA.
La propuesta de la APADEA dotaría de más dinero a la Superintendencia para que pueda aumentar su fiscalización al sector, en un negocio que para el 2010 se espera que cierre con B/ 880 millones en primas.
Por otra parte, del lado de los corredores, Jaime Sanjur, presidente de la Asociación de Productores de Seguros de Panamá, está proponiendo que el negocio de banca seguros o entidades bancarias que venden pólizas sea regulado, pues lo consideran una competencia desleal al profesional independiente.