El Grupo Cairns, que reúne a 17 países, terminó ayer su XXVI reunión ministerial con un llamado a otros bloques similares a unirse para luchar contra los subsidios internos y a las exportaciones agrícolas en los países desarrollados y para lograr un mayor acceso a mercados.
El llamado está dirigido fundamentalmente al Grupo de los 20 (G-20), creado en la pasada reunión ministerial de la Organización Mundial del Comercio (OMC) de Cancún (México), realizada en septiembre pasado, y que tiene los mismos objetivos que el de Cairns, fundado en 1986 en Australia.
"El Grupo (Cairns) está preparado para trabajar activamente durante los próximos meses con todos los miembros y grupos de la OMC, por ejemplo el G-20, para acordar un marco de modalidades de negociación que sea congruente con el alto nivel de ambición del mandato" de la ronda de Doha, señaló el grupo en un comunicado.
Tras dos días de reuniones, los ministros insistieron en denunciar que las distorsiones en los mercados agrícolas mundiales "continúan minando la capacidad del sector agrícola de países en desarrollo para contribuir sustancialmente a un crecimiento económico sostenido y al alivio de la pobreza".
Pero lamentaron que más de dos años después de lanzada la ronda de Doha, "los miembros más ricos de la OMC aún no han dado muestras de que vayan a eliminar estas distorsiones".
Sin una reforma más profunda en los países desarrollados, el mundo en desarrollo "no podrá alcanzar la competitividad plena de sus sectores agrícolas", advirtieron y añadieron que ahora se impone negociar la "fecha final" para la eliminación de los subsidios a la exportación para "todos los productos".
El llamado está hecho a las naciones europeas, Estados Unidos y Japón, que son las que tienen mayores subsidios a la producción y a las exportaciones agrícolas.
El representante estadounidense de Comercio, Robert Zoellick, acudió a la cita para explicar la respuesta de su país en materia de subsidios agrícolas, donde adelantó que Washington está dispuesto a avanzar en este campo pero espera una respuesta similar de la Unión Europea (UE)
En una conferencia de prensa al final de la reunión, el ministro de Comercio de Australia, Marck Vaile, afirmó que el Grupo Cairns se propone "seguir dialogando" en forma individual y colectiva con la Unión Europea, en Ginebra a nivel de embajadores de la OMC y demás foros internacionales.
"Seguiremos trabajando con la UE por ser un actor muy importante" en la ronda de Doha, señaló Vaile y dijo que tratarán de aprovechar las fortalezas del Grupo Cairns y G-20 dentro de la OMC en los objetivo comunes que les unen como es luchar contra los subsidios y más mercados.
Roberto Rodrigues, ministro brasileño de Agricultura, alertó del riesgo de mayor pobreza en el mundo en desarrollo de no haber más apertura al comercio agrícola en los países ricos, lo cual -aseguró- junto con la concentración de la riqueza "son una amenaza a la paz y a la democracia".
Tras señalar que el desafío más importante del mundo en desarrollo es reducir el abismo económico, indicó que la "forma más práctica" que los países ricos para colaborar con el mundo pobre es "abrir sus fronteras al comercio agrícola".