El Grupo Cairns, integrado por 18 países de Latinoamérica, Africa y Asia, inauguró ayer su XXIV reunión en Santa Cruz (centroeste de Bolivia). La cita debatirá durante dos días la liberalización del comercio agrícola, bajo el marco de las negociaciones sobre el comercio de la Organización Mundial de Comercio (OMC).
El ministro boliviano de Agricultura, Arturo Liebers, inauguró las deliberaciones de los representantes de Argentina, Australia, Bolivia, Brasil, Canadá, Colombia, Costa Rica, Chile, Filipinas, Guatemala, Indonesia, Malaisia, Nueva Zelanda, Paraguay, Sudáfrica, Tailandia, Uruguay y Fiji.
La reunión comenzó con un llamado al mundo desarrollado a levantar los subsidios al sector agropecuario y ampliar los mercados globales para los países en desarrollo.
"Lo que se resuelva aquí es sumamente importante y va a tener un inmenso impacto en el futuro de la humanidad", afirmó el presidente de Bolivia, Gonzalo Sánchez de Lozada, en la jornada inaugural.
El mandatario boliviano destacó la presencia del representante comercial de Estados Unidos, Robert Zoellick, cuya presencia "es sumamente significativa" para las resoluciones que pueda adoptar el Grupo. El cónclave también cuenta la presencia del titular de la OMC, el indio Supachai Panitchpakdi.
El encuentro de líderes agropecuarios del Grupo Cairns, que entra en escena de forma paralela a la XXIV Reunión Ministerial de esta poderosa asociación multinacional, se planteará formular una sólida posición conjunta para demandar además, incremento en el acceso a los mercados desarrollados y la supresión de todas las medidas que distorsionan el comercio internacional agrícola. La posición será plantada frente a la nueva ronda se negociaciones que desarrolla la OMC.
Osorto dijo que la crisis, la peor de la caficultura mundial en un siglo, ha agravado la pobreza y la desnutrición infantil en zonas productoras de Honduras, donde hay unos 100,000 cafetaleros.
Alrededor de medio millón de personas han quedado sin empleo en las plantaciones de café de Centroamérica y México, afirmó recientemente el presidente de Honduras, Ricardo Maduro.
Las exportaciones de café arábigo de Centroamérica, México, Perú y Colombia cayeron en cuatro por ciento en 2001-02 en relación a 2000-01, según la Asociación Nacional del Café de Guatemala.
Oxfam Internacional, que promueve una campaña mundial en favor de los caficultores, culpa de la crisis al desequilibrio provocado por las grandes trasnacionales comercializadoras del café.
El gerente del IHCAFE recordó que la Organización Internacional del Café (OIC) ha reafirmado la eliminación del café de mala calidad como una de las medidas para estimular los mercados, saturados por el exceso de oferta de nuevos productores como Vietnam.
El regreso del principal consumidor de café, Estados Unidos, a la OIC es otra esperanza para estabilizar el comercio cafetero y es muy posible que se concrete en los próximos meses, comentó Osorto.