El sector cafetalero de Guatemala llegará al 2002 con el enorme desafío de aliviar la aguda crisis que padecen miles de productores del grano, en riesgo de quiebra por la incesante caída de los precios internacionales del producto.
El escaso apoyo estatal, los obligatorios aumentos salariales, nuevos tributos, la sequía y el desplome de los precios en los mercados internacionales son factores adversos que los productores deberán enfrentar durante el próximo año.
Miles de cafeticultores guatemaltecos comenzarán el año con el reto de corregir el problema derivado de la pésima situación internacional, que convirtió al 2001 en el peor año para el sector en las últimas tres décadas, según dirigentes consultados por Notimex.
El café, que representa un componente importante del Producto Interno Bruto (PIB), ha sido el principal generador de empleos y de divisas para este país centroamericano, con un promedio anual de 600 millones de dólares.
El presidente de la Asociación Nacional del Café (Anacafe), Luis Fernando Montenegro, señaló que "el panorama para el 2002 no es nada alentador, como consecuencia de factores externos e internos adversos para la producción y exportación del grano".
"Para el 2002 lo que pinta es una situación difícil, con un gobierno que ha perdido la credibilidad y la confianza de los ciudadanos para poder sacar al país de la crisis económica y política en la que se encuentra", comentó el dirigente empresarial.
Las cifras negativas reflejan la situación de la cafeticultura, que por muchos años fue el principal generador de divisas, pero ahora está relegada a una tercera posición detrás del turismo y las remesas familiares provenientes de Estados Unidos.
Según Anacafe, en el recién concluido año cafetero (octubre del 2000 a septiembre del 2001) se exportaron 5.6 millones de quintales (saco de 46 kilogramos), que aportaron a la economía 335.1 millones de dólares en divisas.
En el periodo anterior (1999-2000) se lograron colocar en el exterior 6.2 millones de quintales y la percepción de las exportaciones ascendió a 592.5 millones de dólares, dos cifras récord en la industria cafetalera nacional.
De acuerdo con la Asociación de Cafetaleros, para el presente ciclo (2001-2002) se pronostica una producción de 4.8 millones de quintales, los cuales dejarían apenas 215 millones de dólares.
De enero a noviembre de este año el país había captado 304.2 millones de dólares procedentes del aromático, una disminución del 46 por ciento en relación con el mismo periodo del año anterior.
Entre las soluciones que los cafeticultores analizan para enfrentar la situación están cambiar la producción del grano por otro producto más rentable, industrializar la producción y vender el producto terminado, o bien realizar alianzas con otras empresas.
La posibilidad de diversificar cultivos parece lejana porque los procesos de evolución necesitan tiempo y "como país no nos hemos preparado para esos cambios", comentó Montenegro.