Estadísticas preliminares de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) señalan que entre 22 y 24 millones de personas en el mundo irán al paro o al subempleo a raíz de la guerra en Irak. El cálculo de la OIT según publica AFP, se deriva de datos proporcionados por el Fondo Monetario Internacional (FMI) y otras instituciones.
Juan Planells, miembro de la Fundación del Trabajo, confirmó que sin duda esta guerra va agravar más la crisis del desempleo y la única salida es tomar decisiones correctas para evitar efectos mayores.
Sin embargo, destacó que éstos no serán inmediatos porque aún no se ha determinado cuanto durará el conflicto, pues las empresas se mantienen en cautela antes de cerrar departamentos o despedir personal.
La Fundación -dice el economista- ha discutido el tema y siente preocupación por la situación mundial y el impacto en Panamá, sobre todo porque se trata de un país de servicios. "Las dos áreas afectadas, turismo y transporte, golpean a la economía panameña, y es precisamente en ellas donde se han puestos las expectativas para el desarrollo del país" dijo.
Planells manifestó que esto subraya la importancia de fortalecer el sector agrícola e industrial para lograr un control sobre la producción de los alimentos y bienes. Adicional dijo que este conflicto tiene un componente económico que afecta la riqueza toda vez que hay pérdida de fe en el sector productivo.
Esta sintomatología paraliza las inversiones retrasando aún más el dinamismo económico especialmente en los países subdesarrollados que deben ir a un paso más rápido para alcanzar a los países más desarrollados, sostuvo el economista.
En los últimos 3 años, Panamá ha perdido unos 7 mil empleos por cierre de industrias, por traslados de éstas a otros países que ofrecen mejores condiciones para la inversión industrial. En noviembre del 2002, según la Encuesta de Hogares, el desempleo estaba en el 13.2%, lo que refleja un leve aumento.