A pocos días de ser investido presidente de Ecuador, el coronel (r) de izquierda Lucio Gutiérrez aumentó ayer los precios del combustibles hasta en 39% y desató un enfrentamiento con los indígenas, sus principales aliados que se oponen a esa medida "impuesta por el Fondo Monetario Internacional (FMI)".
En una intervención por radio y televisión, Gutiérrez calificó de "caos e indisciplina fiscal" a la situación económica que heredó de la administración del ex presidente Gustavo Noboa (2000-2003) que dejó una brecha de financiamiento de 2,000 millones de dólares para 2003, según el ministro de Economía y Finanzas, Mauricio Pozo.
Mientras Gutiérrez enfatizó sobre la "gravísima" situación, el ministro Pozo en la misma presentación se encargó de anunciar un "esquema de economía de guerra" en la cual la cotización del galón de gasolina super (92 octanos) subió de 1.42 a 1.98 dólares (39%), la extra (corriente, la más utilizada) de 1.12 a 1.48 dólares (32%) y el diesel de 0.90 a 1.04 dólares (16%).
El mandatario anotó que "con profundo dolor" elevó los precios de los combustibles, a excepción del tanque de 15 kilos de gas de uso doméstico, que continuará congelado en 1.60 dólares. El gas está subsidiado y su nivel real es de alrededor de 5.60 dólares.
Como compensación, un bono económico que el Estado entrega a aproximadamente a 1.2 millones de pobres subirá de 11.5 a 15 dólares mensuales y el Ejecutivo propondrá al Parlamento subir cinco dólares a las pensiones de los jubilados. Estos ajustes económicos ponen a Gutiérrez en contra del poderoso movimiento indígena, que le dió su respaldo para llegar a la presidencia.
Dirigentes y diputados indígenas advirtieron esta semana que si el presidente realizaba el aumento de los combustibles recomendado por Fondo Monetario Internacional (FMI), realizarán protestas junto a otros sectores sociales. El apoyo del movimiento Pachakutik, de los indígenas, es fundamental para Gutiérrez en el Congreso, donde su partido, la Sociedad Patriótica (PSP, de Gutiérrez) cuenta con una representanción minoritaria.
"Estamos en desacuerdo con el aumento de los precios de los combustibles" , dijo Luis Villacís, presidente del FP y diputado por el Movimiento Popular Democrático (MPD, izquierda) quien calificó la medidac como fruto del "chantaje y la presión que implementa el FMI".
Villacís apuntó que el gobierno debió estudiar medidas alternas como mejorar la recaudación de impuestos para recuperar unos 1,500 millones de dólares, controlar la evasión de tributos aduaneros para captar otros 1,200 millones y reprogramar el pago de la deuda externa pública, que en octubre totalizaba 11,246 millones. Empero el ministro Pozo insistió ayer en que el gobierno está decidido a suscribir el acuerdo stand by con el FMI.