A la hora de invertir en el mercado de valores es importante tener prudencia y elegir preferiblemente los productos que se conocen. Si desea que sus reservas generen mayores ingresos y decide invertir en renta variable, debe repasar ciertos principios, aunque muchos puedan parecerle obvios.
Es necesario tener presente, que el capital invertido en bolsa no está asegurado, ya que depende de la evolución de los valores elegidos. Es decir, que se puede encontrar ante una inversión de riesgo, para un perfil que se podría calificar como "atrevido".
Las inversiones de bolsa, salvo para profesionales, exigen un horizonte a medio plazo; es por esto que la cuenta de la volatilidad de los mercados deben buscar la rentabilidad a plazos de 3 ó 5 años.
No es aconsejable pretender seguir día a día la evolución, salvo los especialistas. Visto lo anterior, conviene procurar invertir en bolsa sólo aquel dinero que no se vaya a precisar en el plazo de rentabilidad que se haya marcado, 3, 5, ó 7 años.
En caso contrario, se puede encontrar con un problema de falta de liquidez que lo obliga a vender en el momento menos indicado, si el mercado se encuentra en fase bajista.
El principio de diversificación deberá estar en todas las actuaciones. Según el riesgo, se debe decidir el porcentaje de los ahorros que se destina a bolsa. El resto de su dinero deberá colocarlo en productos que carezcan del riesgo de la renta variable.
Existe una posibilidad de invertir en mercados de renta variable, acudiendo a profesionales que seleccionen la cartera más adecuada a las necesidades.
Debe conocer con precisión las comisiones de gestión que les pueden cobrar. Resultaría interesante que se ligara la comisión que les van a cobrar con la rentabilidad obtenida.
No se deje de llevar por rumores o leyendas poco justificadas, ya que en la bolsa existen personas que han ganado dinero, pero también que lo han perdido. Tome en cuenta esto.