En la zona de Ahuachapán, al oeste de El Salvador, el viento frío recorre los cafetales y el hambre y el desempleo también galopan fuerte entre los campesinos que se han quedado sin trabajo por los precios bajos del grano.
Enclavada en un cerro que se levanta imponente ante la pintoresca ciudad de Ahuachapán, 100 km al oeste de San Salvador, está la finca San Carlos, que en 70 hectáreas de plantíos de café ubicados entre los 1,150 y 1,700 metros sobre el nivel del mar, produce grano de la mejor calidad, como el denominado gourmet y estricta altura.
Sin embargo, las condiciones de la plantación, al igual que en otra media docena de haciendas vecinas son críticas: los arbustos de café están rodeados de maleza y bejucos que los arrollan y los ahogan poco a poco.
En la finca trabajan únicamente dos peones, Francisco Morales, quien ha dedicado 40 de sus 66 años a trabajar en el lugar, y Julio Sacarías (37). Junto a sus familias los dos labriegos viven en la propiedad en la que a diario y con mucha paciencia se dedican a realizar tareas de limpieza del cafetal y a vigilar también los cultivos de naranja.
222A los agricultores el dinero les alcanza, apenas para comprar una libra de maíz, por lo que tienen que buscar en el monte algo que comer.
“La cosa aquí en la finca está mala, dicen que esa crisis de malos precios del café va a continuar y nosotros cada vez estamos más amolados (más afectados), la situación nos ha hecho pasar hambre, pobreza y vamos pasándola como Dios nos ayude”, confesó Morales a la AFP.
El hombre, de piel morena, acostumbrado al agotador trabajo en los cafetales, narró que continuamente muchos otros campesinos llegan a la finca a pedir trabajo o, en el peor de los casos, a “robar” fruta que luego venden en carreteras de la localidad para sostenerse.
“La gente viene porque en la finca hay cosas que hacer, hay que limpiarla porque ya viene la época de corta de café, pero como no hay dinero para pagarles mejor les decimos que no hay trabajo”, agregó Morales, quien a su edad debe mantener a cinco hijos entre los cinco y los catorce años.