La intensa sequía que azota en la actualidad la región comarcal Ngöbe ha provocado hambruna en su población, manifestó Gloria Rivera, funcionaria del Ministerio de Salud.
Según Rivera, el problema del hambre en esa comarca indígena no ha sido abordado como debiera, por lo que se requiere la intervención de las autoridades comarcales.
La fuente indicó que si la sequía culmina pronto, la hambruna podría terminar en el mes de agosto; no obstante, afirmó que tendrá repercusiones negativas en el sector salud, toda vez que a los hospitales ingresarán más niños por desnutrición.
En tanto, la funcionaria instó a las autoridades correspondientes a tomar las decisiones pertinentes y evaluar las áreas que confrontan falta de agua, al tiempo que explicó que la situación se da todos los años en el oriente chiricano, pero en algunos casos ese período es más prolongado que en otros.
Mientras que afirmó que pareciera que la época seca se extenderá, por ende, las consecuencias serán más drásticas.
Una de las consecuencias directas que deja la hambruna son enfermedades como parasitosis, infecciones respiratorias, diarreas, detalló Rivera, quien señaló que los centros de salud tienen con que resolver esos problemas, pero se requiere que las personas afectadas se acerquen a recibir la atención medica requerida.
Por su parte, Esteban Morales, director general de Salud, manifestó que se está capacitando a grupos indígenas cuya labor es adquirir ciertos conocimientos en nutrición y de esa manera identificar cuáles son los principales problemas nutricionales de sus comunidades.
Asimismo señaló que para hacerle frente a la grave situación que azota todos los años la región comarcal se han instalado varios acueductos rurales y se tiene previsto la construcción de otros.