ANÉCDOTAS SOBRE EL CULTIVO
- Su analista, que recorría Iowa, Illinois e Indiana, le informó que los agricultores se quejaban del calor, indicio de una inminente sequía.
Durante tres semanas de mayo, Renee Haugerud, fundadora del fondo de cobertura de Nueva York Galtere Ltd., se desesperó pensando que su apuesta al maíz era un gran error.
Había empezado a comprar en marzo, cuando los contratos de futuros promediaban alrededor de $5.59 por bushel, y estimaba que el precio aumentaría con una demanda entre estable y creciente por parte de refinerías de etanol y feedlots.
En lugar de ello, el 10 de mayo, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, USDA por la sigla en inglés, dio a conocer una siembra “record” y pronosticó una cosecha abundante.
Los precios empezaron una declinación de 12%. Otros fondos de cobertura renunciaron.
Haugerud, de 57 años, que es hija de un agricultor, resistió la tentación de hacer lo mismo, informa la revista Bloomberg Markets en su edición de octubre.
Se puso a trabajar junto con su equipo. Volvieron a analizar los anteriores rendimientos del maíz y las cifras de producción y exportación de etanol, lo que reconfirmó su cálculo de una fuerte demanda de una cosecha mediocre.
La Agencia de Protección Medioambiental de los Estados Unidos, EPA por la sigla en inglés, les dio la razón en abril al aumentar el límite de etanol en la gasolina de 10 a 15% para los autos fabricados después de 2001, lo que impulsó la compra que Haugerud había pronosticado.
En cuanto a oferta, Haugerud pensaba que el USDA daba muestras de un exagerado optimismo en la estimación de la cosecha.
Si los agricultores sembraban en cantidades sin precedentes desde 1937, su experiencia en materias primas y el hecho de haber crecido en el campo le decían que estaban incursionando en un terreno marginal. Eso no auguraba una bonanza de maíz.
“Nuestro análisis indicaba que, en el mejor de los casos, tendríamos un rendimiento promedio”, dice.
A los efectos de corroborar su intuición, Haugerud viajó al campo de investigación de la firma en el sur de Minnesota, cerca de donde había crecido. Al examinar un puñado de tierra, su confianza en la apuesta al maíz creció. La tierra estaba seca, y los tallos no le llegaban a la altura de las rodillas.