En la problemática del transporte urbano de la ciudad capital no hay quien le ponga el "cascabel al gato", y cuando hay sugerencias para mejorar la situación del transporte en el país hay quienes cierran los ojos y oídos y echan al olvido dichas sugerencias.
Según Ricardo Salcedo, asesor legal de la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC), la ley del transporte debe ser abolida en su totalidad, porque se vició al incluir en la junta directiva de la Autoridad del Transporte una representación desproporcionada de la dirigencia transportista.
Recalca Salcedo que la ley legaliza el sistema de cupos, que es el instrumento que promueve la corrupción en el sector transporte, se ha creado un estadio intermedio entre las personas que necesitan la prestación del servicio público de pasajeros y quien lo presta, el intermediario es "el cupo".
El funcionario recalcó que ante esta situación, el Estado debe tomar una decisión al respecto; otorgar concesiones de rutas en licitaciones públicas o se estatiza, porque el sistema que existe actualmente es contraproducente, los cupos se dan "a quienes tienen poder político, ya sea a través de los sindicatos o por medio de los contactos con el gobierno".
Salcedo expresó que la ley es clara al determinar que los cupos no tienen valor, tal es la demanda y la necesidad de la ciudadanía por un transporte, que se ha creado un mercado negro y el cupo adquiere un valor y por ello es que se originan las peleas entre los diversos grupos sindicales del transporte.
"Los cupos hoy en día tienen un valor, porque las autoridades permiten que lo que se considera como una licencia para que una persona maneje un taxi o un bus se convierta en un instrumento de renta fija para quien detenta el cupo", recalcó el asesor legal de la CLICAC.
En la mayoría de los casos, los dueños de los cupos los alquilan, con el fin de que otra persona se ocupe de manejar el vehículo y dejarle al dueño del cupo una cuenta de B/.50.00 semanales aproximadamente. A estos B/.50.00 semanales hay que sumarle al costo del taxi y del transporte, lo mismo sucede con los autobuses.
Indica el asesor legal de la CLICAC que para otorgar un cupo se debe cumplir con el sistema de prelación de los sindicatos, pero este sistema no se respeta, lo que da como resultado la corrupción en el sindicato de los transportistas.
El sistema de prelación o de antigüedad de los palancas del transporte se viola por la utilización de tómbolas para adjudicar los cupos, y según Salcedo "ante este hecho no hay una autoridad en el país que aprese a aquéllos que incurren en la ilegalidad de las tómbolas para dar los cupos".
Sostiene Salcedo que la ley establece que el cupo en las piqueras y sindicatos hay que darlos en orden de prelación.
El funcionario acotó que el panameño común padece diariamente al utilizar el transporte público, y recalcó que "el ganado que va al matadero viaja en mejores condiciones que los usuarios que utilizan el servicio en la capital, ello se debe a que un grupo de bellacos lucren con la necesidad del transporte".
La pugna de los transportistas del transporte selectivo pueda que se solucione parcialmente, pero a la larga los que hoy luchan porque se les dé sus cupos, en el día de mañana lo alquilan y se repite nuevamente la misma historia, señaló Salcedo.