En medio de la celebración de 55 años de presencia en el mercado panameño, Ricardo Pérez S.A. sigue consolidándose como uno de los líderes de este segmento.
En esta edición, Eynar Samudio, vicepresidente de Mercadeo de la empresa comparte con los lectores de Calle 50, las cinco claves del éxito.
1. Conocer las necesidades del cliente. Uno de las cualidades más importantes para sobresalir en un negocio es conocer para quién se está brindando un determinado servicio. Es importante saber qué quiere y desean los consumidores de acuerdo a ese conocimiento uno puede adaptar el servicio de ta forma que este último quede satisfecho. Se adaptan los productos de acuerdo al cliente. Por ejemplo, en nuestra actividad si tenemos que ir hasta la casa del cliente vemos las formas de complacerlo porque de antemano conocemos las necesidades del cliente.
2. Ofrecer productos, servicios o procesos de alta calidad. El servicio y producto que se ofrezca debe ser de alta calidad para que el cliente se vaya satisfecho. El producto que se vende debe tener una fortaleza, muchas veces las personas prefieren adquirir un producto de alto valor pero que tienen una garantía que es de buena calidad y que les brinda la seguridad de que la inversión vale la pena. La atención al cliente es imprescindible.
3. Trabajo en equipo. Rodearse de personas que sepan más que uno es importante. Gente que está comprometida con brindarle al cliente lo mejor. Sin embargo, para lograr esa calidad en el personal es fundamental mantener al equipo motivado. Este punto es clave para cualquier negocio, contar con un personal que esté dispuesto a superarse y a hacerle frente a los retos.
4. Mejoramiento continuo. Saber que se pueden hacer las cosas cada vez mejor es un desafío fundamentalmente porque hay que buscar nuevas y creativas formas de mejorar el día a día. Es un espíritu y una filosofía que debe existir en todas las empresas debido a que siempre hay una mejor forma de hacer las cosas.
5. Desarrollar relaciones de mutuo beneficio. Es necesario crearle valor a los clientes de tal forma que no sea solo la empresa la que se beneficie. Este beneficio puede ser entre colaboradores y la empresa o entre los clientes y la empresa o porque no, con los entes gubernamentales.