Esperanza, preocupación, desconcierto y grandes retos deberá enfrentar el país para lograr el bienestar de la mayoría de los panameños, es el sentir de quienes se encargan de la política ambiental del país y de ecologistas.
En un comunicado difundido por EFE, organizaciones como el Fondo Mundial para la Naturaleza y la Asociación Nacional para la Conservación Nacional de la Naturaleza (ANCON), destacan que “Panamá es un país rico en recursos hídricos, paisajes, ecosistemas, y biodiversidad; sin embargo, estos recursos no son priorizados al momento de la toma de decisiones, afectando el bienestar de la mayoría”.
Ante estos retos, la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) apunta a la vocación forestal del país que estima entre 60 a 75% del territorio.
Para Jorge Justavino, jefe del Departamento Forestal, esta cualidad permitiría asegurar la continuidad de la reforestación y la recuperación de muchas áreas que han sido degradadas.
Considera que “nuestro futuro es promisorio en términos de tierra como Día de la Tierra y como comportamiento y de asegurar nuestras áreas boscosas”.
“Un promedio de 70 mil hectáreas del país han sido reforestadas, pero no hay cifras correctas de áreas en situación de degradación, pero sí de áreas potenciales de recuperación, aseguró.
Dijo que se están viendo los frutos de más de 40 años de trabajo con la exportación de teca, además del pino, pino caribe, acacia magium, y en menor escala, el roble y cedro espino.
Los cálculos sobre cifras sobre áreas forestadas y deforestadas encontradas difieren, debido a la metodología empleada.
Según informe de la ANAM, de superficie deforestada y recuperada de la cobertura boscosa, de 1992 a 2010, en el país había una cobertura de 33 mil 645.9 kilómetros cuadrados de bosques, equivalentes a 3 millones de hectáreas, lo que representa el 45% del territorio, siendo las de mayor extensión Darién, Panamá y Bocas del Toro y las de menor, Los Santos y Herrera.