El tiempo no se detiene, los meses pasan inexorablemente y en menos de siete meses estaremos en el año 2000 y en un nuevo milenio, sin embargo, como ya se ha explicado en innumerables ocasiones esta fecha podrá tener un significado diferente para los consumidores, sobre todo al momento de comprar artículos electrónicos de cualquier tipo.
Al llegar el año 2000 los equipos electrónicos que no hayan sido preparados con los respectivos sistemas de protección no reconocerán el número 00 que corresponde a los dos últimos dígitos del año 2000, lo que ocasionará que más de un sistema deje de operar de la forma correcta en la que fue programado.
Por supuesto que este detalle afectará a más de un consumidor que no tome sus debidas precauciones al momento de realizar una compra, sobre todo porque actualmente no existe ninguna norma que obligue a los comercios a afrontar su responsabilidad, si algún equipo presenta una determinada falla en el año 2000.
De acuerdo a Rafael Carles, comisionado presidente de la Comisión de Libre Competencia y Asuntos del Consumidor (CLICAC), para poder aspirar a realizar cualquier reclamo sobre un producto que pudiera ser afectado por el virus del milenio, es imprescindible que los compradores soliciten una garantía por escrito, la cual deberá certificar que el artículo no presentará ningún problema cuando llegue el nuevo milenio.
Agregó que este requisito es sumamente importante, sobre todo porque la CLICAC tiene conocimiento de que una gran cantidad de artículos que en otros países han sido rechazados por no cumplir con los requisitos que garanticen que no serán afectados por la falla del 2000 son vendidos en estos momentos en Panamá.
Destacó que debido a la falta de información los consumidores están comprando estos productos, muchas veces vendidos en baratillos o ventas especiales, donde sus precios son reducidos hasta en un 60%.
Según Carles, es muy importante que los consumidores exijan su garantía por escrito a los diferentes comercios, debido a que sin un documento que los respalde la CLICAC no tendrá forma de sancionar a la compañía vendedora.
El comisionado indicó que los agentes económicos tienen la obligación de informar la procedencia, precio, el fabricante y la garantía de todos los productos que vendan, así mismo el comprador tiene todo el derecho de exigir esta información.
Precisó que la entidad realiza todos los esfuerzos que están a su alcance para evitar que los panameños se vean afectados por la denominada falla del milenio, sin embargo un consumidor que a estas alturas del año, vaya a comprar una computadora, un VHS, una televisión, un microondas o cualquier otro artículo que opere sobre la base de una fecha y no exija una garantía, "actúa de forma irracional y no habrá nadie que lo pueda defender".
Advirtió que el consumidor debe ser malicioso y si percibe que un artículo que generalmente tiene un valor elevado ahora se vende a precios sumamente bajos, debe preguntar a qué se debe la diferencia y no simplemente comprarlo porque cuesta menos que antes.
El funcionario destacó que el problema del año 2000 igualmente tendrá incidencia en los servicios que reciben los usuarios, debido a que también pueden sufrir desperfecto los elevadores, los bancos, la aviación, las estaciones de combustible, las centrales telefónicas, el suministro de luz eléctrica.
La CLICAC recomienda a las empresas tener un plan de contingencia para estar preparados si algunos de sus sistemas llega a fallar cuando llegue el año 2000, para que no queden desamparados ni ellos y ni sus clientes.
De acuerdo a Carles, si llega el mes de octubre y una compañía, cualquiera que sea, no ha llegado a resolver el problema del virus del milenio en sus sistemas debe desarrollar inmediatamente su plan de contingencia, "porque simplemente después no tendrán tiempo".
Carles ratificó que en el campo gubernamental Panamá es el segundo país de Latinoamérica que presenta mayores avances en cuanto a preparación para enfrentar el virus del milenio y solamente es superado por México.
Destacó que la ventaja de Panamá es que casi toda su tecnología es sumamente nueva, a diferencia de otros países de la región que cuentan con sistemas bastante anticuados.