Las malas noticias sobre la situación presupuestaria de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP) no deben cnvertirse en el freno que impida que Panamá continúe como líder en el abanderamiento de naves.
Para Adolfo Linares, miembro de la Junta Directiva de la Asociación Panameña de Derecho Marítimo, el tema presupuestario de la AMP no debe ser visto por el gobierno como un gasto de operación, sino como una inversión en una actividad altamente lucrativa y beneficiosa para el Estado.
La inquietud de Linares surge luego que la AMP presentara su presupuersto ante la Asamblea Legislativa, y el subadministrador Carlos Raúl Moreno señalara que el recorte presupuestario de 75 millones a 69 millones afectaría a la entidad.
Las cifras señalan que el cobro de los impuestos anuales de los más de 9,000 buques que se encuentran en la marina mercante panameña, le representan al Estado más de 60 millones de dólares.
Además de ello, señala Linares, hay que sumarle a este negocio los ingresos que genera a la AMP. Los mismos se traducen en renovación de documentos, multas, identificaciones de marines, entre otros.
De igual manera hay que tomar en cuenta los dineros que se mueven por los trámites que realizan las notarias y las firmas de abogados, todo ello generaría un ingreso adicional de 60 millones de dólares.
"Esto indica, que el Gobierno tiene que ver con luces largas el futuro marítimo del país" dijo Linares. "La marina mercante no debe ser vista como la vaca lechera del Gobierno".
"Los ingresos tienen que llegar a la AMP y no a la caja común", indicó.
Por ello, el ejecutivo debe apoyar económicamente a la AMP y otorgarle fondos suficientes, para poder operar con holgura, realizar las inversiones necesarias y cumplir con los usuarios, con los compromisos internacionales ante la Organización Marítima Internacional (OMI).
Desde 1925 la Marina Mercante ha significado una fuente de ingresos sustanciosa para el país, y lo más importante, una fuente de ingresos de origen externo.
Desde su creación, el registro de naves panameño ha incorporado embarcaciones pertenecientes tanto a nacionales como a extranjeros, sin distinción, siempre que se cumplan con los requisitos exigidos por la ley, como el control de seguridad y contaminación, además de los asuntos fiscales.
Hace 30 años, sólo había dos o tres registros abiertos en el mundo. Hoy se calcula que hay más de 20 registros que compiten con Panamá.
Liberia, Bahamas y las Islas Marshall son los competidores más cercanos de Panamá.