Los arrozales de Boca Toma, Churubé, El Caño y Natá, ubicados en la provincia de Coclé, han sido azotados por la presencia de una mancha negra durante la fase de soltura de la espiga.
De acuerdo con el Instituto de Investigaciones Agropecuarias de Panamá (IDIAP), el daño en los arrozales es el resultado de un manejo inadecuado de las semillas.
Probablemente los productores "aplicaron productos que intoxicaron el arroz ", señalo Luis Pinto, de la sección de producción de semillas del IDIAP.
Los productores del área pensaban que la semilla "IDIAP 22" que fue utilizada en la siembra no estaba en buenas condiciones.
Por ello, a solicitud de varios productores entre los que se encontraban; Faustino Fernández, Juan de Dios Sáenz y la empresa Biotécnica S.A., el IDIAP realizó un estudio para corroborar si se trataba de una deficiencia genética de la semilla. Se constató que el 30% de las espigas manchadas estaban afectadas por el virus de la hoja blanca. Además, el 50% de las plantas estaban barrenadas en el tallo y tenían plantas malformadas, cuyas características indicaban que se trataba del rasgo conocido como "pico de loro", con presencia de raíces y tallos nodulares. Según Luis Pinto, funcionario del IDIAP "esto se atribuye al uso de un herbicida hormonal que causa el daño explicado".