El Gobierno panameño y la embajada de los Estados Unidos en este país se abstuvieron de confirmar o desmentir si el Servicio de Rentas Internas estadounidense (IRS, por sus siglas en inglés) abrirá una sede en Panamá para perseguir a los evasores.
La prensa internacional divulgó en días pasados que el ISR abrirá oficinas en Panamá, Pekín y Sydney en su afán de perseguir la evasión fiscal fuera de sus fronteras.
Portavoces del Ministerio de Economía y Finanzas y de la legación estadounidense consultados dijeron que no podían hacer comentarios.
El régimen fiscal panameño es territorial, por lo que no suministra información al respecto a otros países, salvo que se reforme el respectivo código o por un proceso judicial.
Panamá negocia tratados de doble tributación con los países que lo consideran un paraíso fiscal.