Panamá recibió ayer el respaldo de Francia a las acciones para dar una mayor transparencia fiscal a su centro financiero, lo que debe permitir que los bancos franceses vuelvan a instalarse allí, aunque París quiere que las reformas continúen.
Al término de una reunión con el presidente panameño, Ricardo Martinelli, el jefe del Estado francés, Francois Hollande, saludó "los esfuerzos iniciados por las autoridades panameñas en materia de transparencia fiscal y expresó su apoyo para que continúen", señaló la Presidencia en un comunicado.
Martinelli, al término de esta reunión de tres cuartos de hora de duración en el Palacio del Elíseo, se felicitó ante la prensa de que Hollande hubiera despejado cualquier duda sobre la catalogación de Panamá como paraíso fiscal. "El presidente Hollande nos ha asegurado que Panamá no está en ninguna lista, no es ningún paraíso fiscal", declaró.
Polémica
Una alusión indirecta a la polémica que se generó cuando el pasado lunes se filtró que el departamento francés de Cooperación Internacional había confeccionado un registro de 17 jurisdicciones, entre las que figuraba Suiza, Panamá, Costa Rica y Guatemala, a los que daba el calificativo de paraísos fiscales y con los que prohibía operar a su Agencia Francesa de Desarrollo (AFD).
Dos días después, el Ministerio de Exteriores reaccionó para precisar que la lista oficial de Francia con los países que identifica como paraísos fiscales no incluye ni a Panamá ni a Costa Rica, y que cualquier clasificación que los incluya no refleja la posición del Gobierno.
Martinelli aseguró estar "totalmente de acuerdo" con la posición de Hollande, que ha hecho de la lucha contra los paraísos fiscales una de sus prioridades y negó que le hubiera pedido garantías sobre el centro financiero de Panamá. Asimismo destacó que gracias a lo que su Ejecutivo está haciendo en materia de transparencia, "pronto podrán empezar nuevamente a llegar los bancos franceses que hace algunos años atrás, producto de lo que no hizo el Gobierno anterior, partieron".