El gobierno hondureño considera imposible poder reducir 50% la burocracia del país en tres años, lo que implicaría despedir a más 60,000 personas como exige el FMI, afirmó una fuente oficial.
"Una cosa es lo que aspira (el FMI) y otra cosa es lo que el país pueda realizar", declaró el director hondureño del Servicio Civil, César Cáceres, a la prensa local. Ni aunque se hagan los mayores esfuerzos podrá hacerse una reducción "de tajo" como pretende el FMI, agregó.
En círculos económicos de Honduras ha trascendido que el FMI pretende que el gobierno baje en tres años la carga salarial del gobierno central de 10.7% al 6.5% del Producto Interno Bruto (PIB), pero la administración de Ricardo Maduro se ha negado a confirmar estas cifras.
El Servicio Civil abarca 10% de los empleados públicos, "es decir unas 23,000 personas, frente a más de 100,000 personas que (también son empleados públicos pero) están fuera de régimen", según Cáceres.
El funcionario explicó que para hacer un recorte de más 60,000 empleados públicos tendría que reducirse dramáticamente el aparato burocrático, desaparecer instituciones y fusionar otras descentralizadas.
El gobierno impulsa la aprobación de una nueva Ley de Servicio Civil que conduciría a un proceso de "reingeniería" en la administración del Estado para aumentar su eficiencia, agregó.