Lo que hace diez años era una actividad de los grandes consorcios de la reforestación, hoy se practica en la provincia de Darién por pequeños productores.
A pequeña escala se siembran árboles de teca, actividad que en los dos últimos años ha generado algunas entradas económicas, pero que actualmente se ha convertido en una preocupación ante la existencia de una plaga que está socavando las plantaciones de teca, señaló Mario Valdelamar, sembrador de esta especie.
Valdelamar explicó que los productores madereros incursionaron en esta actividad de forma aventurera y hasta obligados ante las exigencias del entonces Instituto Nacional de Recursos Naturales Renovables (INRENARE) que no permitía la extracción de madera, sino se sembraban otros arbustos.
Esa misma aventura, vista por la mayoría como una exigencia empezó a dar beneficios.
Pero ahora surge una nueva preocupación, precisamente la teca una madera que se decía era resistente a todo tipo de plaga, es afectada con la roya (Olivea Tectonae), hongo que ocasiona la pérdida de las hojas hasta casi en un 80%, generando serios daños según los expertos en el crecimiento de los arbustos.
La plaga no sólo afecta las plantaciones jóvenes, sino las adultas que ya están de corte, variando así el valor del árbol que en estos momentos ante la veda en la India deja buenos dividendos.
Por su parte, el ingeniero Forestal, Enrique Castillo, señaló que en Darién se han encontrado con algunas parcelas mayores de cinco años infectadas, pero ante la fácil proliferación de las esporas de este hongo, pronto los demás sembradíos en la provincia estarán infectados. En total en Darién existen unas 13 mil hectáreas de teca.