El horizonte de las mayores bolsas de América Latina vuelve a presentarse sombrío tras las pérdidas generalizadas de esta semana y las nuevas dudas sobre el crecimiento económico de Estados Unidos, según expertos del mercado paulista.
Los mercados bursátiles de Sao Paulo, México y Buenos Aires quedaron atascados en los últimos días en el terreno negativo ante la falta de estímulo para los negocios en el ámbito interno y por la debilidad de Wall Street, su principal referente.
Las pérdidas las encabezó el índice Merval de Buenos Aires, que no logró cerrar por encima de cero en ninguna de las cinco sesiones y en el acumulado de la semana cayó un 11,81 por ciento, por la desconfianza de los inversores en el país ante la debilidad política del Gobierno de Eduardo Duhalde.
El IPC de México, que apenas tuvo ganancias en la sesión del jueves, se vio contaminado por los malos resultados de los índices Dow Jones y Nasdaq, de Nueva York, y cerró con pérdidas del 2,27 por ciento.
En Sao Paulo, el índice Ibovespa bajó un 0,95 por ciento en la semana, principalmente por el malestar que produjo la decisión del Banco Central brasileño de no reducir los tipos básicos de interés, que son del 18,5 por ciento anual.
Según algunos analistas, la posibilidad de que en los próximos días cambie el panorama negativo con el que cerraron los mercados latinoamericanos es reducida, pues los problemas internos que afectan a algunas plazas no se solucionarán a corto plazo y el mercado de Nueva York aparentemente está sin fuerza para intentar una tendencia ganadora.
“Las perspectivas no son buenas, no sólo por el escenario local, sino también porque la economía estadounidense muestra que su recuperación no tiene la intensidad que los mercados imaginaban”, dijo a EFE el analista Luiz Rabi, del BicBanco.
Las nuevas dudas sobre la magnitud de la reactivación económica surgieron después de que el Departamento de Comercio de Estados Unidos anunció que la economía del país creció en el primer trimestre un 5,6 por ciento y no el 5.8 por ciento previsto.
Según Rabi, eso es un motivo más de preocupación para los mercados latinoamericanos, ya que si la economía estadounidense no anda con buen ritmo se puede presentar una nueva disminución de los flujos de capital hacia los países emergentes.
Los panameños son machistas, declara la socióloga; al conocer lo que ocurre, pueden tornarse violentos o adoptar una actitud de poco importa. Si pertenecen a un estatus social alto y tienen mucho que perder con que su secreto se haga público, aunque se sienta herido, no va a decir nada para no comprometer su situación económica. Más bien dirá “hazlo, pero sé discreta”.
A la hora de volver a retomar la relación con su pareja, las féminas son más maduras y lo hacen buscando la normalidad. Las parejas que siguen adelante con su relación, generalmente buscan ayuda profesional.
La reflexión final de la doctora Davis es que las parejas panameñas conversan poco, y cuando lo hacen, se refieren a los gastos de la casa y otras trivialidades. Pocas veces acerca de sus sentimientos y su relación. Esto lleva a que la monotonía destruya lo que una vez fue hermoso. Sólo depende de las dos partes arreglar lo dañado.
Horizonte sombrío para los mercados latinoamericanos
Los mercados bursátiles de Sao Paulo, México y Buenos Aires quedaron atascados en los últimos días en el terreno negativo.