La publicidad tradiciona,l por sí sola, no puede impactar a las personas como lo hacen las redes sociales.
Esta última, es el medio ideal para alcanzar una ”intimidad” personal con los clientes y así llegar con más credibilidad.
Por todo esto, las empresas se han visto obligadas a replantear la manera de comunicarse o mercadearse.
En las redes, se tiene que desarrollar creativamente contenidos que las personas puedan utilizar, como: opinar, debatir, conversar, interactuar, intercambiar, jugar, etc.
Esta interacción le abre al individuo un espacio para expresarse con todas las personas que conoce en las redes.
Este espacio es la oportunidad que tienen las marcas de extender su mensaje, su posicionamiento, su promoción, pero de una forma creativa que motive a una persona a compartir ese contenido con otras personas.
Esto obliga a las empresas a afinar sus estrategias de servicio al cliente.
Esta herramienta, forma parte de un circuito de experiencias que las marcas deben generar desde los medios tradicionales hasta los medios digitales interactivos.
Las redes sociales han generado un nuevo nivel de comunicación, más profundo, humano y espontáneo.