Jorge Loaiza, gerente general del Hotel Royal Decameron, aseguró que el alza en la tarifa eléctrica perjudicará al sector turístico, al punto que permite la fuga de inversiones para nuevos complejos hoteleros. El Estado debe establecer una política energética que represente los intereses de todos.
"La solución al problema no puede ser 90 días, debe ser algo permanente, porque ello no servirá de nada, lo que se requiere es suspender de manera definitiva el incremento de la tarifa eléctrica", expresó Loaiza.
Las medidas anunciadas el pasado domingo por el ministro de la Presidencia, Ubaldino Real, persiguen que la Comisión Nacional de Ahorro Energético analice una serie de estrategias que garanticen a la población precios más accesibles en la tarifa eléctrica.
Según Jorge Porras, gerente general del hotel Country Inn Suites, el alza en las tarifas preocupa al sector hotelero y recomendó que es necesario invertir en hidroeléctricas como una medida alternativa.
Explicó que en el hotel a su cargo, cambiaron los bombillos de 100 watts por fluorescentes para reducir el consumo de energía.
"Un inversionista interesado en Panamá se resiste en venir al país, porque los precios de la energía son altos comparados con otros países como Costa Rica y esto perjudica a la economía, frena las fuentes de empleo y la construcción de nuevos hoteles", agregó.
Los grandes hoteles ubicados en la ciudad de Panamá mantienen un pago de energía eléctrica que alcanza el millón de dólares anuales y con las nuevas tarifas podrán llegar al millón y medio de dólares anuales.
La Asociación Panameña de Hoteles (APATEL) le solicita al Ente Regulador de los Servicios Públicos (ERSP) que se elimine el cargo por demanda.
El gremio turístico solicita una política energética definida y la posibilidad de permitir la entrada al mercado de otras empresas de distribución eléctrica.
Las tarifas afectan la promoción turística en Panamá.