Una semana antes de los carnavales los inspectores revisaron tanto el monto tarifario de los hoteles, como el servicio de restaurantes.
En el informe revelado por la CLICAC se da a conocer que de la totalidad de instalaciones hoteleras revisadas, el 55.9% no tenían el precio de las habitaciones a la vista del cliente.
Por otro lado, se pudo conocer que el 74.6%, de los hoteles, sí mantienen el letrero de descuento a jubilado en área de recepción, y el 91.5% de los hoteles (54) no cobran propina al brindar sus servicios.
Por otro lado, el 100% de los hoteles con restaurantes cumplieron con las normas al mantener a la vista los precios de los alimentos, es decir, la carta con los distintos menú con sus respectivos precios.
En tanto el 58.7% de los restaurantes (27) tenían el letrero de descuento a jubilados, y el 82.6% de los restaurantes no incluyen la propina obligatoria a los consumidores en las cuentas o facturas mientras que el 73.9% los establecimientos, demostraron que en las facturas se aprecia claramente el descuento del 25% a los jubilados.
Según el comunicado de la CLICAC, a todas aquellas instalaciones hoteleras que no cumplen con lo dispuesto en la ley, se les abrirá un proceso administrativo y de investigación.
La CLICAC puede imponer multas que van desde 50 a 10 mil dólares. Todo basándose en el cumplimiento de la Ley 6 de 1987.
Si antes hoteles localizados en Chitré, las Tablas y Penonomé cobraban de 25 a 30 dólares por habitación doble, para los días de carnaval elaboran paquetes que pueden llegar hasta 150 dólares.
Por otro lado los hoteles resorts establecen promociones de cinco noches y cuatro días, que alcanzan los 500 dólares.
Como presidente de APATEL, Tribaldos explicó que sería interesante analizar el impacto de las fiestas en el interior del país.
Y es que no sólo se benefician los dueños de hoteles.
Las familias de las ciudades más frecuentadas hacen negocio durante el carnaval.
De cada cinco casas, dos son alquiladas a grupo de jóvenes o familias de la capital, que pueden llegar a pagar por lo menos 600 dólares.
En cambio, los dueños de las viviendas se trasladan a otros lugares y hasta a la capital,, teniendo un ingreso seguro para esos días.
A medida que pasan los años, los carnavales generan mayores ingresos, tal es así que para el 2002 el aporte a la economía del país estuvo cerca de los 29 millones 248 mil dólares e ingresaron 15 mil turistas a través de los diferentes puertos de entrada al país, mientras que el año pasado esta suma aumentó en un 15% es decir, 34 millones 385 mil y entraron 25 mil turistas.
La aceptación de los carnavales en la ciudad capital tomaron tanto auge, que la organización de hace un año, acordó con el sector hotelero confeccionar paquetes que incluyeran el traslado por lo menos de un día de los turistas a los carnavales del interior. Con este mercadeo se busca no solo atraer al turista a los carnavales, sino al país.