El Banco Davivienda de Colombia cerró ayer el acuerdo de compra de los activos del HSBC en Costa Rica, El Salvador y Honduras, con una transacción valorada en 801 millones de dólares.
Y aunque el HSBC también posee negocios en Panamá, estos no entraron dentro de la venta de las operaciones existentes en la región centroamericana.
“Las operaciones de HSBC en Panamá no están en venta. Si bien la entidad vendedora de estas operaciones es Panamá, nuestra operación no es parte del proceso de la venta”, señaló Joycelyn García, de Mercadeo, Comunicaciones y Sustentabilidad Corporativa de HSBC Bank (Panama) S.A.
“Panamá es considerada una operación estratégica muy importante para el Grupo, y en octubre de 2012, celebraremos 40 años de presencia en Panamá y continuamos con nuestros agresivos planes de crecimiento”, aseguró.
En suelo panameño, hasta noviembre de 2011, el banco posee activos por 11,253.8 millones de dólares, una cartera crediticia por 7288 millones de dólares y un patrimonio de 1577 millones de dólares, según la Superintendencia de Bancos de Panamá.
García dijo que la venta de activos de Costa Rica, El Salvador y Honduras se dieron porque las operaciones en estos países no cumplían con los criterios y estrategias de inversión del banco londinense.
La venta de la operación en estos países de Centroamérica representa el seguimiento a una estrategia que el HSBC, con base en el Reino Unido, lanzó en mayo de 2011, de retirarse de algunos de los 87 países en los que opera.
Desde enero del año pasado, el HSBC ha vendido 18 negocios, los más recientes en Japón, que fueron adquiridos por el Credit Suisse Group AG en diciembre del año pasado.