El presidente chino, Hu Jintao, anunció ayer en su discurso oficial de Año Nuevo, que su gobierno mantendrá la política económica que ha salvado relativamente de la crisis a su país, pero con ajustes y flexibilidad monetaria.
“Vamos a mantener la estabilidad de la política macroeconómica. Seguiremos implementando una política fiscal expansionista y una política monetaria apropiadamente flexible”, señaló Hu en un discurso televisado a través de la cadena estatal CCTV.
El líder del Ejecutivo, también secretario general del Partido Comunista (PCCh), agregó que mejorará “la flexibilidad de su política según nuevos cambios y desarrollos. Vamos a centrarnos más en la calidad y rentabilidad del crecimiento económico”.
Mientras otros países se han visto golpeados por la crisis, China prevé lograr su objetivo de crecimiento para este año, de 8 por ciento, después de que el tercer trimestre arrojara un resultado del 8.9 por ciento, frente al decepcionante 6.1 por ciento del primer cuarto del año.
Según datos oficiales, por lo menos 30 millones de obreros chinos perdieron su trabajo en las manufacturas del sur del país afectadas por la contracción de las exportaciones.